miércoles, 22 de febrero de 2012

TÉTANOS

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

El tétanos es una enfermedad neurológica severa con contracturas musculares graves y dolorosas, provocada por la neurotoxina (tetanospasmina) de una bacteria, huésped habitual del intestino animal y humano, además de encontrarse en el suelo. El ingreso de este gérmen se da por acumulación de esporas en heridas o el cordón umbilical en el recién nacido, favoreciendo su reproducción y por ende, la enfermedad. 

Es la segunda causa de muerte por enfermedades inmunoprevenibles (luego del sarampión), pero la principal en el período neonatal. Se estima que provoca un millón de muertes por año en el mundo, de los que el 50% corresponden a recién nacidos.









AGENTE ETIOLOGICO



El Clostridium tetani (Ct), bacilo Gram positivo, anaerobio y esporulado; productor de toxinas.

Epidemiología
Es una enfermedad pandémica, más frecuente en climas y estaciones cálidas. A su ubicación ya mencionada, podemos agregar que se relaciona con lugares contaminados con heces. Las heridas anfractuosas, profundas, por punción, quemaduras, mordeduras, congelamiento, aplastamiento, con tejidos desvitalizados; son las más riesgosas. No es una enfermedad contagiosa.
Debe diferenciarse el tétanos neonatal (TNN) del habitual en otras edades de la vida. Este último es más frecuente en personas no vacunadas, con una mortalidad del 75% en mayores de 60 años.
En 1994 se estimó que fueron prevenidas 730.000 muertes de recién nacidos en todo el mundo; aunque la cobertura global de las embarazadas, con 2 dosis de vacuna, apenas alcanzó al 50%.
Las estrategias de la OMS están dirigidas básicamente a la erradicación del TNN, que disminuyó un 94% entre 1986 y 2005. Aún hay países que presentan casos, aunque la estrategia de control del TNN ha contribuido en forma paralela en el descenso de las tasas en adolescentes y adultos.


CLINICA

La incubación es de 3 días a 3 semanas, con un promedio cercano a los 8 días: a menor incubación, mayor gravedad y peor pronóstico. Se caracteriza por espasmos musculares severos y dolorosos de los músculos voluntarios, que generalmente se inician en los músculos maseteros y temporales, provocando el clásico trismus; luego se extiende a cara, cuello, tronco y extremidades, dando distintas actitudes posturales involuntarias y dolorosas del enfermo; además de hiperreflexia y con conciencia conservada. La curación puede ser total o con secuelas, u ocasionar la muerte en pocos días, por parálisis de los músculos respiratorios; especialmente en los extremos de la vida. En el caso del TNN, la OPS considera "caso confirmado" un bebé con antecedentes de alimentación y llanto normal durante los dos primeros días de vida, con comienzo de la enfermedad entre los 3 y 28 días subsiguientes presentando incapacidad para succionar, seguida por rigidez, convulsiones o ambas.

Situación en America
El TNN se ha eliminado como problema de salud pública en la mayor parte del continente americano. En 1987, se habían notificado 1.495 casos; en 2004, ya se habían reducido a 598; y en 2008, se registraron 35 casos. En la actualidad, la enfermedad se circunscribe al 1% de las regiones del continente (en su mayoría, Haití).

En la Argentina, los dos últimos casos de TNN se registraron en el año 2007. En cuanto a tétanos en otras edades, fueron 12 casos en 2009.




martes, 21 de febrero de 2012

Placenta Previa

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

•Información General
• ¿Qué es la placenta previa?
•Causas
•Síntomas
•Diagnóstico
•Tratamiento 
•Prevención
•Complicaciones
•Preguntas frecuentes

Información General
La placenta es la responsable de la circulación sanguínea maternofetal. A través de la placenta el bebé recibe de la madre los nutrientes y elimina los deshechos.

La placenta se forma a partir de las mismas células que el bebé y se adhiere a la pared del útero, en esa zona de conexión es donde se forma el cordón umbilical.

La placenta se desarrolla al mismo ritmo que el bebé y por lo general no representa preocupación para la inmensa mayoría de las embarazadas. Sin embargo, hay ocasiones en que la placenta no se desarrolla con normalidad, se coloca en posiciones inadecuadas o sufre alteraciones o infecciones.

Los problemas con la placenta concentran en la actualidad la mayor parte de las complicaciones en la segunda mitad del embarazo. Las alteraciones más frecuentes de la placenta son: desprendimiento de placenta, placenta previa y placenta accreta.

¿Qué es la placenta previa?
Es una complicación obstétrica que ocurre en el segundo y tercer trimestre del embarazo. Esta condición se presenta cuando la placenta se implanta en la parte inferior del útero, obstruyendo el orificio cervical hacia la vagina. Es una complicación que puede ser grave tanto para la madre como para el bebé.

Durante el embarazo, la placenta se va “reposicionando” en la medida en que el útero se estira y crece. Para el tercer trimestre, la placenta debe encontrarse cerca de la parte superior del útero, permitiendo que el orificio cervical esté libre para el parto. Sin embargo, en algunas ocasiones la placenta permanece en la parte inferior del útero cubriendo de forma parcial o total el orificio cervical. Esta condición, llamada placenta previa, hace que el parto vaginal sea prácticamente imposible y produce, en algunos casos, sangrado severo o hemorragia.

Existen tres tipos de placenta previa:
  • Marginal: La placenta está ubicada cerca del margen del cuello uterino, pero no lo bloquea.
  • Parcial: La placenta cubre parte del orificio cervical.
  • Completa: La placenta cubre completamente el orificio cervical.
Placenta Previa

Causas
La placenta previa se presenta en uno de cada 200 embarazos. No se ha encontrado la causa específica de la placenta previa pero se piensa que está relacionada con una vascularización anormal del endometrio (la capa más interior del útero) causada por cicatrices o atrofia por algún trauma anterior: es más común en las mujeres que tienen fibromas uterinos, úteros anormalmente desarrollados o cicatrices en la pared uterina causadas por embarazos anteriores, cesáreas, cirugías uterinas o abortos. Las mujeres que fuman o que tienen sus hijos a una edad avanzada pueden también presentar un mayor riesgo.

Síntomas
El síntoma principal de la placenta previa es el sangrado vaginal sin dolor que ocurre con frecuencia cerca del final del segundo trimestre o al comienzo del tercer trimestre. Se debe sospechar que hay placenta previa cuando hay sangrado después de la semana 24 del embarazo. Al tocar el abdomen está relajado.

No hay dolor abdominal ni sensibilidad asociados con el sangrado. Este sangrado puede iniciarse lentamente y puede incrementarse conforme se aumenta el área de separación de la placenta del útero. Es posible que el sangrado se detenga por sí solo pero que comience de nuevo en unos días o unas semanas.

Alrededor de un 7 a 30% de las mujeres con placenta previa no experimentan el síntoma de sangrado vaginal antes del parto. En ocasiones, la condición permanece oculta hasta el parto.

¿Quién sangra: la madre o el bebé?

El sangrado es de origen materno y en la mayoría de los casos es discreto, al menos inicialmente. Si el sangrado fuese de origen fetal la mortalidad inmediata del bebé seria altísima.






Diagnóstico
El diagnóstico de placenta previa puede confirmarse por medio de un ultrasonido. En caso de no poder realizar uno, el médico palpará el abdomen de la madre para establecer la posición del bebé, en la mayoría de los casos de placenta previa, los bebés están atravesados o con las nalgas hacia abajo. El examen vaginal está totalmente contraindicado ya que podría aumentar el sangrado.

Diagnóstico Precoz 

Cuando la madre asiste regularmente al médico durante el embarazo, el diagnóstico se hace antes de que se presenten los síntomas por medio del ultrasonido y el médico está a tiempo de sugerir medidas preventivas para evitar que se produzcan sangrados en el futuro.

Como ya se mencionó antes, el reposicionamiento o migración de la placenta se va dando a medida que el embarazo avanza y el útero crece. Esta es la razón por la cual no se da el diagnóstico de placenta previa antes de la semana 20 del embarazo. Usualmente en el ultrasonido del primer trimestre se reporta la condición como placenta "baja" para que el ginecólogo esté al tanto de un problema potencial y le de un seguimiento adecuado.

Diagnóstico Tardío o Sintomático

La embarazada llega al médico con un embarazo mayor de 20 semanas presentando sangrado vaginal indoloro que comenzó sin razón ni causa aparente. La hemorragia suele ser inesperada; aunque inicialmente se presenta como un manchado discreto, existe tendencia a la recurrencia días o semanas después y en cantidades cada vez mayores. Los movimientos del bebé son normales y la embarazada se siente bien salvo por la preocupación que le ocasiona el sangrado vaginal (si la hemorragia ha sido profusa puede manifestar debilidad, mareo, palpitaciones). Se realiza un ultrasonido inmediato para el diagnóstico definitivo.

Tratamiento
El tratamiento depende de un número de factores que incluyen:
  • Si la placenta es marginal o total
  • La localización exacta de la placenta
  • La cantidad de sangre que se haya perdido
  • La edad gestacional del bebé
  • La posición del bebé
  • La salud del bebé
  • La salud de la madre
Si la placenta se encuentra cerca del cuello uterino o cubre una porción de éste, puede ser que se le indique reposo en cama y se reprograme el parto. Sin embargo, si hay sangrado presente, es muy probable que se le haga ingresar al hospital para una estricta observación. A veces, se administran transfusiones de sangre para reemplazar la pérdida de sangre materna y prolongar el embarazo hasta por lo menos las 36 semanas.
La mayoría de los médicos recomiendan:
  • Evitar las relaciones sexuales
  • Suspender los viajes y traslados largos en automóvil.
  • Evitar los exámenes pélvicos
Dependiendo de la edad gestacional, el médico puede indicar medicamentos para ayudar a la maduración de los pulmones del bebé. Si el sangrado no puede ser controlado, el médico adelantará el parto con una cesárea. Aunque el bebé nazca de forma prematura, él estará mejor en las manos de un profesional médico preparado que unido a una placenta que ya no es capaz de sustentarlo.
El parto vaginal puede intentarse si la placenta previa no es descubierta hasta después de comenzado el trabajo de parto, si el sangrado es leve y la placenta no está bloqueando el cuello. Sin embargo, generalmente tres de cada cuatro mujeres con placenta previa tienen sus bebés por cesárea.
Como en la mayoría de los casos la placenta previa puede ser detectada de forma precisa antes de que el feto esté en peligro significativo, las mujeres con placenta previa tienen partos exitosos en un 99% de los casos.
Prevención
Si bien la placenta previa no puede prevenirse, si tienes historial de fibromas uterinos, cesáreas, un útero anormalmente desarrollado o cicatrices en la pared uterina causadas por varios embarazos, abortos o cirugía uterina, díselo a tu médico tan pronto como sepas que estás embarazada.

Complicaciones
Aunque no es frecuente, la placenta previa aumenta el riesgo de infecciones y hemorragias después del parto porque la parte baja del útero a la que está fijada la placenta no se contrae bien después del parto.

Preguntas frecuentes
Tengo dos meses de embarazo y una placenta de implantación baja. ¿Debo preocuparme de que tengo placenta previa?
A comienzos del embarazo, la placenta de implantación baja es muy común. Pero en la medida en que tu embarazo progrese, su placenta debe ir ascendiendo hacia la parte superior del útero. El médico te hará el seguimiento de la placenta a lo largo de todo el embarazo embarazo. Si la placenta todavía tiene implantación baja en el tercer trimestre, el médico sospechará de placenta previa.
Yo he presentado placenta previa anteriormente. ¿Cuáles son las probabilidades de presentarla de nuevo en mi próximo embarazo?
La incidencia de placenta previa aumenta con cada embarazo. Es muy probable que tu próximo bebé nazca por cesárea para evitar riesgos innecesarios, como la hemorragia.
¿Cuál es la diferencia entre placenta previa y desprendimiento de placenta?
En la placenta previa, la placenta está ubicada encima o cercana al cuello uterino, en la parte inferior del útero. Generalmente, la placenta bloquea el orificio cervical hacia la vagina. En el desprendimiento de placenta, la placenta se desprende parcial o completamente de la pared uterina de forma prematura, antes de que se presente el parto.
fuente: infogen






lunes, 20 de febrero de 2012

Cómo estimular su lenguaje

Perez Pikulik Pediatría Neonatología


Cómo estimular su lenguaje

La estimulación al lenguaje rinde frutos ¡entérate cómo ayudar!

Cómo estimular su lenguaje

Mucho se habla de estimular al bebé desde temprana edad para lograr que aprenda a hablar rápido y fácilmente.
Es cierto que la estimulación es de gran ayuda para su desarrollo, pero en el caso de la estimulación del lenguaje, debes saber que tiene dos finalidades:
- Una encaminada a lograr que el niño se comunique por medio del lenguaje hablado (leguaje expresivo)
- Y la otra a que comprenda lo que se le habla (lenguaje receptivo).

En lo que se refiere al lenguaje expresivo, la imitación es el medio para que amplíe sus vocalizaciones. ¿Qué debes hacer?




  • En un principio, imita los sonidos de tu bebé, en tono y ritmo, y dale tiempo a que te responda.
     
  • Una vez que tu bebé repita sonidos cuando juega o se mueva, introduce nuevos sonidos.
     
  • Busca variar y ampliar los sonidos que él emite.
     
  • Cuando empiece a interactuar contigo, aún cuando no se le entienda todavía, imita secuencias con sílabas que eventualmente lo lleven a dar un sentido, por ejemplo: “bebebebe”, para que llegue a decir “bebé”.
     
  • Muy pronto dirá su primera palabra: “mamá, papá, agua”. Para tu bebé no tendrá ninguna relación con su significado, pero si comienzas a asociarlo con el objeto la palabra adquirirá un significado para él.
     
  • No fuerces a tu hijo, hablar debe ser todo un juego y por tanto espontáneo.
     
  • Utiliza elementos de juego para ampliar su interés en sonidos: teléfonos de juguete, micrófonos, tubos de cartón, etc.
     
  • Cántale canciones repetidamente para que al principio te responda con gestos y más adelante cante junto contigo, llevando el ritmo con diferentes partes de su cuerpo.
     
  • Cuando tu hijo comience a hablar, una palabra quiere decir muchas cosas: “Mamá” puede significar “tengo hambre”, “quiero dormir”; interpreta su significado y dile con palabras lo que él quiere hacer.
     
  • Si no dice la palabra correctamente, no lo critiques, usa nuevamente la palabra pronunciándola correctamente para que le sirva como modelo.
Para el lenguaje receptivo, el bebé tiene que aprender que el lenguaje es el principal instrumento de expresión. ¿Qué hacer?
  • Háblale antes de cargarlo, al entrar a su habitación y al acercarte a su cuna.
     
  • Háblale cara a cara, especialmente cuando lo bañas, alimentas, vistes o cambias.
     
  • Desde sus primeros meses de vida, descríbele lo que estás haciendo, aunque no lo entienda, es importante que lo escuche.
     
  • Observa sus reacciones cuando le hablas.
     
  • Canta, chifla, balbucea y vocaliza. Tu bebé disfruta cada uno de los sonidos que realizas. Varía la intensidad de tu voz, ritmo y tono. Incluso puedes bailar con él al ritmo de la música.
     
  • Empieza a asociarle el nombre con las cosas.
     
  • Cuando crezca un poco, nómbrale partes de su cuerpo al bañarlo y pídele que él las señale.
     
  • Utiliza gestos con las palabras para ayudarle a entender su significado.
     
  • Háblale del juguete con el que juega y descríbele lo que está haciendo.
  •  
  • Llámalo repetidas veces con su nombre, incluso canta canciones donde incluyas su nombre.
     
  • Muéstrale figuras de revistas y libros, nombrándolas y señalándolas al mismo tiempo.
     
  • Comienza a esperar respuestas de tu hijo a órdenes tuyas, por ejemplo: “dame”, “ven”, “tráeme”, “pon”, etc.
     
  • Lee con tu bebé, explicándole los dibujos del libro, como si le contaras un cuento.
  • fuente: nosotros2.com

¿Cuándo bautizar a mi bebé? La pregunta obligada, pero la decisión final es de los padres

Perez Pikulik Pediatría Neonatología


¿Cuándo bautizar a mi bebé?

La pregunta obligada, pero la decisión final es de los padres

¿Cuándo bautizar a mi bebé?

La alegría de la casa llegó, a sus escasos días de nacido y con la emoción característica, comienza nuevamente los planes a futuro, así como cuando el bebé venía en camino.
Cuando el bebé abra sus ojitos y se mantenga más tiempo despierto, cuando empiece a comer sólidos, cuando comience a caminar… ¿Y elbautizo, para cuándo?
La religión católica cuenta con sacramentos que suponen la fe, pero que también la alimentan. Uno de ellos es el sacramento del bautismo. Para los padres que profesan en la fe católica, el bautizar al bebé es una necesidad, que implica todo un acontecimiento.
El Catecismo de la Iglesia Católica (no. 1213) define al Bautismo como: "Fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el Espíritu y la puerta de acceso a los otros Sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y hechos partícipes de su misión".
¿Quiénes pueden recibir el sacramento del bautizo?
Estamos acostumbrados a que el bautizo se realice cuando el niño es todavía un bebé, sin embargo, debes saber que el bautismo puede ser recibido todo ser humano, siempre y cuando no esté bautizado.
Adultos o niños, todos tienen derecho, si así es su deseo o el de los padres, a ser recibir este sacramento.
¿Porqué bautizar cuando todavía es un niño?
Puesto que los niños nacen con una naturaleza humana caída, carentes de la Vida divina y manchados con el pecado original, necesitan también el nuevo nacimiento del Bautismo para gozar de la libertad de los hijos de Dios. De ahí la importancia de bautizar poco después de su nacimiento.
Algunas personas dicen que bautizar a un niño es imponerle una religión que él no ha pedido y que quizá no sea de su preferencia, que es mejor esperar a que crezca y sea adulto para que pueda decidir a qué religión pertenecer. Para la Iglesia católica, dejar a un niño sin bautizar es un signo de que los padres no tienen la fe cristiana y desconocen lo que es la Gracia de Dios. La Fe cristiana adquirida en el Bautismo, debe crecer y desarrollarse. 
¿Cuáles son las funciones del padrino y cómo elegirlos?
La mayoría de los padres eligen a los padrinos de bautizo tomando en cuenta la amistad, el parentesco o incluso el interés con el posible candidato. Lo importante en la elección es considerar en todo momento que quien sea el padrino debe ser aquel que realmente pueda hacer las veces de padre espiritual de su ahijado y acompañarlo en su camino de fe, ésta es la función principal.
En resumen, los padrinos son los encargados de preocuparse por el desarrollo espiritual de sus ahijados, rezar por ellos y ayudarlos con un consejo en los momentos difíciles de su vida. En una palabra, ser padrino no sólo significa un honor, sino una responsabilidad, por tanto deben ser personas comprometidas dentro de la Iglesia para que puedan influir correctamente sobre sus ahijados.
Para que alguien sea padrino, es necesario cumplir los siguientesrequisitos:
1. Ser elegido por quien va a bautizarse, por sus padres o por el tutor. A falta de estos, puede ser elegido por el párroco o ministro. Debe tener capacidad para esta misión e intención de desempeñarla.
2. Haber cumplido 16 años (salvo que el obispo diocesano establezca otra edad o el párroco considere admisible una excepción).
3. Ser católico, estar confirmado, haber recibido el sacramento de la Eucaristía y llevar una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir.
4. No ser el padre o la madre de quien se ha de bautizar.
5. Asistir a una plática pre-bautismal.
6. Los padrinos deberán estar bien casados o ser solteros. Si es una pareja de esposos, deben presentar constancia de su matrimonio eclesiástico.






¿Cuáles son los requisitos para el Bautismo?
Aunque puede variar de lugar a lugar, estos son los requisitos que por lo regular se solicitan:
1. Acta de registro Civil del bebé.
2. Constancia de Matrimonio por la Iglesia de papás y padrinos.
3. Asistencia a pláticas pre-bautismales.

Fuente: Arquidiócesis (Monterrey-México)