sábado, 13 de abril de 2013

NIÑOS PEATONES

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

Características que diferencian a los niños como peatones
 
Los niños son peatones en riesgo porque son más vulnerables a los choques y por tener limitaciones físicas y psicológicas. Las mismas se van superando al crecer el niño. Se considera que los niños aprenden, recuerdan y ejecutan con eficiencia las reglas de seguridad peatonal entre los 7 y 9 años, pero esto se logra gradualmente con el acompañamiento de padres y docentes. Los niños menores de esa edad deben circular acompañados, y en especial los menores de 4 años deben ser llevados de la mano.
Los niños no son adultos en pequeño, y es importante recordar características que le son propias: no comprenden el lenguaje ni la simbología vial, les cuesta distinguir derecha de izquierda, y no son capaces de prestar atención a los múltiples estímulos del tránsito: cruzar por las líneas demarcadas, mirar el semáforo como corresponde, calcular la velocidad, escuchar e interpretar los ruidos del tránsito, y calcular con qué velocidad cruzar la calle.


Campo Visual Limitado
Tienden al pensamiento mágico: no tienen idea del peligro y de la muerte y suelen imitar a superhéroes de ficción. Son ágiles, inquietos, rápidos, y muchas veces se mueven en forma impredecible, van en busca de la pelota que se fue a la calle por mencionar un ejemplo muy frecuente.

Algunas recomendaciones
 
  • Los niños tienden a imitar a los adultos, de manera que aquí más que nunca es importante educar con el ejemplo. Una sola persona puede proteger eficientemente a dos niños pequeños, sin embargo el llevar un bebé en brazos disminuye la posibilidad de vigilancia y contención de otros eventuales acompañantes que no tengan noción de peligro.
  • Cuando no se pueda caminar por la vereda por reparaciones, obras en construcción y vehículos mal estacionados no debe dudarse en retroceder a la esquina y cruzar la senda peatonal, utilizando la vereda opuesta.
  • En relación a la salida de vehículos, la mayoría de los edificios y playas de estacionamiento tienen señales luminosas y sonoras; la problemática se da en los garajes de casas particulares que carecen de las mismas, por ello se debe esta sumamente atento a esta circunstancia.
  • El cruce de las calles debe hacerse por las sendas peatonales marcadas en el pavimento. Si existieran semáforos debe atenderse a sus indicaciones y si un lugar tiene pasarelas no debe dudarse en utilizarlas. Este cruce de calles con un bebé en brazos o en un cochecito, y otro niño tomado de la mano, exige la concentración de un adulto y aptitud física para una emergencia, no siendo tarea para un anciano o un adolescente. Tampoco debe bajarse el cochecito a la calle hasta no tener habilitado el paso.
  • En zonas rurales o semirrurales  nos vemos obligados, por la falta de veredas, a caminar sobre el pavimento, lo que está lejos de ser lo ideal. Si no existe otra posibilidad, debe hacerse siempre en el sentido contrario al tránsito y de día, lo que permitirá ver con anticipación cualquier vehículo. Cuando un vehículo se aproxima, los adultos deben colocarse con los niños en la banquina, aunque tenga barro o agua, lo más lejos posible del borde de la ruta.
  • El uso de auriculares para caminar o correr disminuye la percepción de cualquier señal sonora y contribuye a la desconcentración. Su uso debe limitarse a parques, plazas o clubes.
 
Reflexiones sobre ciudades, tránsito y niños:
 
Las ciudades actuales están planificadas para los automóviles y no para las personas Se han vuelto sitios hostiles e inseguros, sobre todo para niños. Los niños cada vez caminan menos, y van a la escuela en auto o transportes, cuando antes tenían la posibilidad de ir caminando. Esto atenta, contra su salud física, pues contribuye en forma importante al sedentarismo y a la obesidad, les quita su derecho a jugar afuera y a compartir el espacio público.
Es muy importante repensar en una nueva cultura ciudadana, más respetuosa de todos los habitantes, y muy especialmente de los más vulnerables: democratizar el tránsito, hacerlo para todos, recuperar el derecho a transitar a pie, pensar en los peatones y protegerlos, limitar el uso del transporte automotor en ciertas áreas, y valorizar el espacio público para los ciudadanos de a pie.
Subcomisión de Prevención de Lesiones
Sociedad Argentina de Pediatría




viernes, 29 de marzo de 2013

“Estrategias preventivas en relación al consumo de drogas en niños, niñas y adolescentes”

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

Proyecto SAP-UNICEF


CONSUMO DE DROGAS
¿CÓMO SER UNA FAMILIA PREVENTIVA?
Prevenir en familia no es sólo anticiparse a los problemas, también es educar. Esto implica transmitir valores y actitudes, fortalecer habilidades y comportamientos que ayuden a los hijos a crecer y desarrollarse en forma integral, plena y sana.
Las investigaciones identifican una serie de factores que disminuyen la probabilidad de que alguien del núcleo familiar comience a consumir drogas. Son los llamados factores protectores y entre ellos, destacan:
  • FUERTES VÍNCULOS CON LA FAMILIA:Cuando los padres tienen un buen nivel de comunicación, preocupación y atención con sus hijos/as, disminuye la probabilidad de consumo en los hijos.
  • PADRES INVOLUCRADOS: saben dónde están sus hijos, qué hacen, con quiénes se relacionan y adónde van; conocen sus problemas, intereses y necesidades. Estudios demuestran que se disminuye hasta tres veces las probabilidades de consumo.
  • PADRES INFORMADOS: sobre las drogas y sus efectos.
  • FUERTES VÍNCULOS CON LA ESCUELA: Buen diálogo con los docentes, desde una postura de respeto hacia la institución escolar.
  • NORMAS CLARAS DE CONDUCTA: dentro de la familia. Los padres protegen a sus hijos cuando establecen normas claras, bien definidas y comunicadas y adaptadas a la etapa de desarrollo de los hijos/as. Los límites demuestran amor. Cercanía, apoyo emocional y trato cálido y afectuoso a los/as hijos/as.
  • FORTALECIMIENTO Y DESARROLLO: de habilidades personales y sociales de cada hijo/a: autonomía, autocontrol, autoestima, resistencia a la presión del grupo y capacidad para resolver problemas y conflictos personales.
  • ACTITUD Y COMPORTAMIENTOS PREVENTIVOS: frente al consumo de drogas por parte de los padres. Padres y hermanos conscientes de su rol de modelos y ejemplos de vida sana.
  • ESTILOS DE COMUNICACIÓN: y resolución de conflictos adecuados, no violentos, entre los miembros de la familia.

    Estudios sobre factores asociados al consumo identifican, asimismo, una serie de factores de riesgo en el funcionamiento familiar que aumentan la probabilidad de que tus hijos inicien el uso de drogas.
    Entre ellos aparecen:
  • Deficiencias en las habilidades educativas y prácticas de manejo familiar de los padres. 
  • Familias disfuncionales
  • Inadecuada resolución de conflictos
  • Conflictos y problemas de relación entre padres e hijos. 
  • Trastornos mentales y comportamientos violentos de los padres y/o adultos significativos. 
  • Historia de alcoholismo y de abuso de drogas en la familia.
  • Predisposición genética.
  •  
    ACTITUDES CLAVE PARA EVITAR EL RIESGO DE QUE LOS HIJOS USEN DROGAS
     
    1. Fomentar la seguridad en sí mismos: aceptarlos como son, valorar sus avances y logros, manifestar amor y cariño, crear expectativas ajustadas a la realidad
    personal.
    2. Ayudarlos a madurar: darles la oportunidad de tomar decisiones personales, darles autonomía y fomentar responsabilidades, adaptarse a las nuevas exigencias de los hijos en función de la etapa del desarrollo.
    3. Enseñar autocontrol: enseñarles a dirigir adecuadamente sus emociones a través del diálogo y el ejemplo, hábitos de autocuidado, estilos de vida saludables, control de los impulsos, normas y límites claros.
    4. Establecer lazos sociales y familiares: buscar el apoyo de redes sociales y fortalecer una adecuada identidad familiar segura y cálida, pero permeable, fortalecer el diálogo y la comunicación con los parientes, la escuela y los amigos.
     
    PARA EMPEZAR... CUÁNDO EMPEZAR...
     
    La prevención comienza desde la panza de la mamá. Con la adquisición de un buen vínculo madre-hijo, con un padre afectuoso ejerciendo firmemente su función, con una
    correcta puesta de límites.
    Comienza enseñando a los hijos a enfrentar y resolver los conflictos que se le presentan, a usar el diálogo permanente, no la violencia. Extender la red familiar a amigos, incluír en ella al barrio y la escuela.
    “..aun si supiera que el mundo se terminara mañana, igual plantaría mi manzano…” M L King


    El árbol de la vida: simboliza el crecimiento de una familia, de una ciudad, de un pueblo, de una nación
    fuente: SAP soc. Arg. de pediatría
  • jueves, 21 de febrero de 2013

    EL ALCOHOL Y EL EMBARAZO

    Perez Pikulik Pediatría Neonatología


    Cuando Usted Está Embarazada Su Bebé Toma Lo Que Usted Toma
    Beber alcohol durante el embarazo puede producir defectos físicos y mentales en el feto.

    El alcohol puede ocasionar problemas de comportamiento, emocionales e incluso dañar la habilidad de su bebé para aprender y comunicarse
    ¿Qué es el Síndrome alcohólico Fetal o SAF?
    El Síndrome Alcohólico Fetal, SAF o FAS es un conjunto de defectos en el feto producidos por el consumo de alcohol por la madre, durante el embarazo.
    Es una de las causas más comunes de retraso mental y una de las pocas que son totalmente evitables.
    Los niños con SAF tienen bajo peso al nacer y una circunferencia craneana más pequeña.
    Es probable que el corazón no se desarrolle adecuadamente.
    Pueden presentar anormalidades faciales y del sistema nervioso central produciendo desde un leve retraso del desarrollo a un retraso mental severo y malformaciones graves.
    La mayoría de los niños tienen defectos en la coordinación, poca capacidad de concentración, déficit de atención, problemas de aprendizaje, emocionales y de comportamiento.
    ¿Por qué el alcohol daña al feto?
    El alcohol pasa a la sangre materna, atraviesa la placenta y llega a la sangre del feto y lo intoxica
    El feto no puede eliminar los tóxicos con facilidad, por lo que permanecen más tiempo en el organismo, llegan a los órganos y producen daño en las células, por ejemplo del cerebro y puede dejar como secuela retraso mental.
    ¿Cuánto alcohol es demasiado durante el embarazo?
    No se ha demostrado que un nivel mínimo de consumo de alcohol pueda ser seguro durante el embarazo.
    Pequeñas cantidades de alcohol consumidos por una mujer embarazada pasa fácil y rápidamente al feto a través de la placenta.
    Existe una cura para el SAF?
    No existe cura para el SAF
    ¡La buena noticia es que se puede evitar!
    Los efectos del SAF duran toda la vida!
    Los adolescentes y adultos con SAF tienen dificultades para aprender, estudiar, trabajar y llevar una vida independiente.



    ¿El consumo de alcohol por parte del padre puede contribuir al SAF?
    No, pero hay indicios de que un alto consumo de alcohol por el hombre puede ser causa de infertilidad.
    La posibilidad del daño al feto por consumo de alcohol es mayor si se agregan otros factores de riesgo como:

    * No realizar controles del embarazo
    * Mala nutrición de la mujer embarazada
    * Consumo de tabaco.
    * Consumo de otras drogas.
    ¿Como proteger a su bebé y evitar estos daños?
    - Si sospecha estar embarazada o si planea quedar embarazada debe abstenerse de consumir bebidas alcohólicas como cerveza, vino, licores, tragos, entre otros.

    - Si no puede dejar de beber, busque ayuda antes de quedar embarazada.

    - Durante la Lactancia el alcohol pasa a la leche materna, es decir que el bebé toma alcohol y puede producirle, somnolencia o irritabilidad, retraso en su desarrollo y menor capacidad para aprender a gatear y caminar.

    Luego de esta lectura ¿Le Ofrecería Alcohol a su BEBÉ?
    Sociedad Argentina de Pediatría

    Los chicos de menos de 2 años deben viajar mirando hacia atrás

    Perez Pikulik Pediatría Neonatología


    28/03/11 Los expertos locales concuerdan. Antes, esa indicación era para bebés hasta 6 meses.
    De acuerdo con una nueva disposición de la Academia Norteamericana de Pediatría –y que encuentra apoyo en los especialiastas locales–, para minimizar los riesgos en caso de accidente, los menores de dos años deben viajar en sillas especiales y mirando hacia atrás .
    Hasta ahora, las recomendaciones de pediatras y especialistas de seguridad vial eran que utilizaran las sillas infantiles mirando hacia atrás hasta los 6 meses o incluso durante el primer año de vida, pero el informe basado en un estudio de la Universidad de Virginia indica que los chicos menores de dos años tienen un 75 por ciento menos de probabilidades de sufrir lesiones graves o fatales en un accidente si están mirando hacia atrás. En nuestro país, todavía no hay leyes que establezcan de manera específica cómo tienen que viajar los niños, aunque ya se está trabajando para empezar a regular el tema (ver “Un proyecto...” ). La única legislación (artículo 40 de la Ley 24.449) dice que “los menores de 10 años deben viajar sujetos al asiento trasero con el correaje correspondiente y los menores de 4 tienen que viajar en los dispositivos de retención infantil correspondientes”. Sí hay campañas de concientización e información la Agencia Nacional de Seguridad Vial, con recomendaciones sobre cómo usar las sillas infantiles.
    “Todavía estamos en una etapa previa.
    Hemos logrado concientizar sobre el uso del cinturón de seguridad, pero todavía no está instalado el uso del cinturón en los asientos traseros y mucho menos está claro cómo es el tema de las sillas infantiles.
    Hay que seguir trabajando entre todos”, dice Eduardo Bertotti, del Instituto de Seguridad Vial.
    El fundamento médico publicado en el estudio de la Universidad de Virginia es que “la cabeza de un bebé es relativamente grande en relación con el resto del cuerpo y los huesos de su cuello son inmaduros desde el punto de vista estructural”, según indica Dennis Durbin, codirector científico del Centro de Prevención e Investigaciones sobre Lesiones en el Hospital de Niños de Filadelfia. “Si están mirando hacia atrás, su cuerpo entero está mejor protegido por el armazón del asiento trasero. Cuando están mirando hacia adelante, sus hombros y torso están contenidos pero en caso de un choque violento, sus cabezas y cuellos pueden salir disparados hacia adelante”, dice Durbin.
    La nueva pauta recomienda también que los niños más grandes viajen en asientos de seguridad para bebés con cinturón hasta que midan 1,45 m y tengan entre 8 y 12 años.
    Estos asientos para bebés permiten que los cinturones de seguridad del vehículo calcen correctamente, lo que supone que la parte del cinturón para la falda encaje en la zona de la cadera y la pelvis, y que la del hombro se ubique sobre el medio del hombro y el pecho.
    Para la justificación de la medida también se utilizan casos de países con leyes modelo en materia de seguridad vial.
    Uno de ellos es Suecia, en donde los chicos viajan mirando hacia atrás hasta los 4 años, y la tasa de muertes en autopistas es la más baja del mundo en el segmento de niños menores de 6 años.
    Las muertes por accidentes de tránsito han sido la principal causa de mortalidad para los niños de entre 3 y 14 años en Estados Unidos, de acuerdo a estadísticas de la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration). Pero la incorporación y la información para el correcto uso de sillas infantiles sirvió para salvar la vida de casi 8 mil niños, entre 1975 y 2008.
    Un aspecto importante es que la ubicación de los niños depende exclusivamente de la responsabilidad de los padres. “Primero hay que lograr que los chicos vayan en el asiento trasero y que usen el cinturón de seguridad. No sirve que un mayor lo sostenga. Y segundo que los adultos elijan la silla adecuada de acuerdo con el peso del niño”, concluye Bertotti.

    Un proyecto para mejorar la seguridad

    La Agencia Nacional de Seguridad Vial presentó esta semana durante el Consejo Federal de Seguridad Vial un proyecto de ley para que los sistemas de retención infantil, conocidos como SRI, estén homologados bajo la norma IRAM correspondiente. Es para evitar el uso de sillas de mala calidad, que no cumplen la función de retención para protección de los chicos, porque dejan de contener al chico y además se desprenden del cinturón de seguridad.
    Además, se llevará a cabo un estudio de mercado con las automotrices y las empresas que venden sillas infantiles y se hará una encuesta nacional sobre uso de esas sillas infantiles. Los datos permitirán determinar cómo, dónde y quiénes lo usan. La intención es evaluar el correcto uso de las SRI con el fin de prevenir y evitar las muertes y lesiones en niños de 0 a 14 años.


    Claves

    Según el Ministerio de Salud, los accidentes de tránsito son la tercera causa de mortalidad en la Argentina, solo superada por las enfermedades cardio y cerebrovasculares y el cáncer.

    Pero entre la población menor de 35 años, los accidentes de tránsito constituyen la primera causa de mortalidad.
    fuenta: Clarín sociedad