domingo, 23 de septiembre de 2012

DOLOR DE PIERNAS EN LOS NIÑOS

Perez Pikulik Pediatría Neonatología


DOLOR DE PIERNAS



¿Cuántas veces escuchamos decir que a los chicos les duelen las piernas?
Muchas veces, muchísimas veces. Esto es cierto, ya que la mayoría de los niños y adolescentes han tenido en algún momento de sus vidas dolores en los miembros inferiores. La preocupación de parte de los padres aparece cuando el dolor se repite en el tiempo, es muy intenso o impide que el niño realice sus actividades normales.
¿Cuándo consultar al pediatra?
* Dolor continúo e intenso. * Si empeora por la mañana o siempre es nocturno * Si altera la movilidad del niño, o sea que deja de hacer cosas que antes podía realizar como correr, caminar, subir escaleras, etc. * Si tiene fiebre u otros síntomas generales como decaimiento, palidez o pérdida de peso * Si la situación le resulta inmanejable o le genera angustia y ansiedad.




Las causas de dolor pueden ser múltiplesLos dolores funcionales son los más comunes y no significan enfermedad
Dolores de Crecimiento
Los conocidos como dolores funcionales o de crecimiento lo presentan niños o niñas de 4 a 12 años de edad, con buen desarrollo y crecimiento, que viene quejándose a veces durante varios meses de dolores en ambas piernas, especialmente en los músculos del muslo y la pierna pudiendo ser mas frecuentes algunos días de la semana, especialmente a la hora de dormir y que puede despertarlos llorando por dolor. Se calman con calor local, masajes o algún analgésico suave. ¿Entonces produce dolor el crecimiento? Es difícil de establecer; la mayoría es consecuencia de la actividad física excesiva, algunos de estos niños son muy inquietos. Existen factores neurosicológicos que tienen que ver con una mayor sensibilidad individual al dolor. También, hay que estar alerta a la presencia de factores emocionales ,ansiedad o temor provocados por situaciones especiales que pueda atravesar el niño como el nacimiento de un hermano, el cambio de escuela o la enfermedad de un ser querido.
Otras causas de dolor
Relacionadas con causas mecánicas, como acortamientos tendinosos, pie plano o trastornos posturales. Traumáticas: el dolor comienza en forma aguda, existe un momento preciso del inicio, está localizado en un área definida y aparece como consecuencia de un "mal movimiento", caída o golpe. En estos casos es probable que el examen físico muestre alguna característica importante como hematoma, inflamación y dolor puntual a la presión o al movimiento

Artralgia episódica juvenil
Esta entidad es más común en niñas y niños con hiperlaxitud articular Las niñas escolares o adolescentes cuando desarrollan un deporte o actividad artística determinada pueden manifestar algún dolor en las articulaciones mas relacionadas con la actividad y que se reitera durante mucho tiempo. La causa del dolor es el ejercicio y el movimiento. El tratamiento es el reposo y medidas de protección de la articulación como tobilleras o rodilleras. El ejercicio específico de fortalececimiento de los músculos relacionados con la articulación es el mejor método de prevención y tratamiento
Datos de interés para facilitar el diagnóstico en la consulta



Averiguar si algún familiar ha tenido dolores parecidos durante la infancia, esto suele ser bastante frecuente. Cuanto tiempo hace que le duele: comenzó hace unos días o hace meses, le duele todos los días o en forma episódica. La intensidad del dolor: si bien el dolor tiene un componente subjetivo importante, un niño que no puede continuar con sus actividades normales, o llora o se despierta de noche, o requiere de diversos tipos de analgésicos, nos hace pensar que tiene un dolor intenso. ¿Dónde duele?: en las articulaciones, los músculos, toda la pierna, de un solo lado o en las dos piernas? ¿Cuándo duele?. La mayoría de los niños con dolor de piernas cuentan que el dolor aparece al final del día, algunas veces relacionado con la actividad física, o incluso los despierta de noche. Los menos en cambio manifiestan más dolor a la mañana o después de un tiempo de estar quietos.
¿Qué nos dice el examen físico?
La mayoría de los niños que se quejan de dolor de piernas, tienen un examen físico normal. Esto quiere decir que crecen bien, no se enferman más que otros niños, tienen buen desarrollo muscular y sus articulaciones no están inflamadas y se mueven normalmente. Algunos niños pueden mover sus articulaciones más allá del rango normal de movimiento sin que signifique un trastorno. Esta hiperlaxitud articular es muy común en los niños menores de 7 años. En la Argentina, se estima que alrededor del 37 % de los niños en edad escolar tienen hiperlaxitud articular. Estos niños suelen destacarse en actividades deportivas o artísticas como gimnasia deportiva, patín o danza. 

En la mayoría de los casos es suficiente un buen interrogatorio y examen físico Ocasionalmente es necesario recurrir a exámenes de laboratorio y/o radiografías.
¿Qué hacer?
* Comprender que su hijo o hija tiene un dolor y hay que prestarle atención * Serenarse; su hijo o hija no está enfermo, tiene un cuadro de dolor funcional, que no le provocará ningún problema en su crecimiento, ni le traerá problemas en el futuro. * Calmar el dolor, con analgésicos, calor, masajes y serenidad. Investigar si existe alguna causa de estrés emocional y abordarla. * Consultar a su pediatra, él podrá determinar si corresponde algún estudio o colaboración con otra especialidad
Sociedad Argentina de Pediatría

GRIPE A, Último Consenso SAP Argentina

Perez Pikulik Pediatría Neonatología


Influenza A H1N1



Preguntas y Respuestas
El virus de influenza o gripe se caracteriza por infectar no solo al hombre sino también a otros animales como por ejemplo aves y/o cerdos. Al mismo tiempo, este virus tiene la capacidad de mutar periódicamente o sea cambiar parte de sus características y esto puede ocurrir al intercambiar parte de su material genético entre distintos tipos de virus, hecho que puede ocurrir en animales como el cerdo. Al infectar al ser humano, estos virus “nuevos” tienen lacapacidad de producir un mayor número de casos que frente a la gripe habitual, debido a que carecemos de defensas contra este virus de reciente aparición. Si además de este hecho, el virus es capaz de transmitirse de persona a persona, se está frente a la posibilidad de una pandemia.

¿Qué es una pandemia de gripe?Una pandemia es la consecuencia de la aparición de un virus de influenza nuevo con diseminación global.

¿Qué se conoce de este nuevo virus?Si bien se lo ha denominado virus de la gripe porcina porque los estudios iniciales mostraban similitud con el virus que infecta a los cerdos en EstadosUnidos, luego se pudo comprobar que consiste en una combinación de virus del cerdo, humano y de las aves.


¿Cómo se contagia este virus?Hasta el momento se conoce que el virus se transmite en forma similar al virus de la gripe habitual, a través de la tos y al estornudar. También cuando una persona toca una superficie contaminada con secreciones respiratorias y se lleva la mano a la boca o a la nariz.

¿Una persona puede infectarse comiendo carne de cerdo?El consumir carne de cerdo o derivados cocida o adecuadamente procesada no produce contagio.

¿Cuáles son los síntomas de esta enfermedad?Son similares a los de la gripe habitual: fiebre alta (superior a 38ºC), dolores musculares, dolor de cabeza, tos seca y dolor de garganta.



¿Qué debe hacer una persona ante la sospecha de enfermedad?La persona que presenta los síntomas antes descriptos, No debe concurrir al colegio o al trabajo en esa situación. También se recomienda mantener los ambientes limpios y ventilados, evitar tomar contacto con otras personas y llamar médico a domicilio si lo tiene al alcance.

¿Cómo se puede prevenir la infección?Las medidas más adecuadas son:• cubrir la boca y la nariz con un pañuelo descartable al toser o estornudar• lavarse las manos con agua y jabón o con gel alcohólico en forma frecuente, en especial luego de toser o estornudar,• evitar tocarse la nariz, ojos o la boca luego de tocar otras superficies,• evitar contacto cercano con personas con síntomas de gripe.• se recomienda mantener los ambientes limpios y ventilados

¿Existe tratamiento contra este virus?Existe tratamiento antiviral que es efectivo si es administrado dentro de los dos días del comienzo de los síntomas. La indicación de este tratamiento debe ser efectuada por el médico que atiende al paciente de acuerdo a las normas existentes para el mismo. Se dispone de dos antivirales, oseltamivir y zanamivir que son útiles tanto para el tratamiento como así también para la prevención en los casos en que están indicados.

fuente: SAP, sociedad Argentina de pediatría

viernes, 21 de septiembre de 2012

La dislalia es un problema que no se soluciona sin la intervención de un especialista

Perez Pikulik Pediatría Neonatología


La dislalia no es muy difícil de ser diagnostica en un niño. Cuando un niño con más de 4 años pronuncia mal las palabras, no logrando una articulación correcta de las sílabas, el entorno familiar, así como el educativo del niño, lo notará. Al principio, muchos intentarán ayudarlo, corrigiendo su forma de hablar, mas sin un tratamiento orientado y especializado, es muy difícil, ya en esta etapa, solucionar el problema de una forma casera. 




Consecuencias para un niño con dislalia
La dislalia suele ser detectada en los primeros años del niño, y aunque no representen gravedad es conveniente corregirlas lo antes posible, para evitar problemas de conducta y de comportamiento en los niños. Un diagnóstico temprano de esta dificultad en el habla del niño es sumamente importante porque muy a menudo otros niños se ríen del defecto de articulación e imitan de forma ridícula y de burla, la forma de hablar del niño con dislalias. Eso puede agravar el problema del niño, causándole trastornos en su personalidad, inseguridad, baja autoestima, problemas de comunicación con su entorno, y otras dificultades que pueden alterar su aprendizaje escolar. 

La intervención de un especialista
Es conveniente saber que los niños con dislalias necesitan tratamiento con un especialista que aplicará el tratamiento adecuado, con la ayuda de juegos y mucha colaboración de la familia. Y que la dislalia es un problema que no desaparece sin la intervención de un especialista.





La intervención de un especialista que tiene como meta a que el niño aprenda a articular los sonidos correctamente, empieza con una evaluación del nivel articulatorio del niño, y un programa basado en los siguientes pasos:

1- Estimulación de la capacidad del niño para producir sonidos, reproduciendo movimientos y posturas, experimentando con las vocales y las consonantes. Se le enseñará a comparar y diferenciar los sonidos.

2- Estimulación de la coordinación de los movimientos necesarios para la pronunciación de sonidos: ejercicios labiales y linguales. Se enseña al niño las posiciones correctas de los sonidos más difíciles. 

3- Realización de ejercicios donde el niño debe producir el sonido dentro de sílabas hasta que se automatice el patrón muscular necesario para la articulación del sonido.

4- Al llegar a este punto, el niño estará preparado para empezar con las palabras completas, a través de juegos.

5- Una vez que el niño es capaz de pronunciar los sonidos difíciles, se tratará que lo realice fuera de las sesiones, es decir, en su lenguaje espontáneo y no solo en las sesiones terapéuticas. 

El tratamiento consiste en ejercitar la musculatura que está interviniendo en la producción de los sonidos. La terapia se centra en juegos que facilitan la adquisición de las habilidades necesarias. Requiere implicación y participación tanto del niño como de su familia, para que el proceso pueda ser seguido y complementado por ellos en casa.

Cuando la causa del trastorno viene por malformaciones físicas se requerirá un procedimiento médico para ayudar al niño a que supere las dificultades en el desarrollo de las capacidades del habla. Cuando la causa del trastorno es por retrasos fonológicos, será necesaria una intervención educativa especializada para conseguir la adquisición de las habilidades para producir los sonidos del habla de forma completa. Hay casos, como los del frenillo lingual que se necesita de una intervención quirúrgica. 



Fuentes consultadas:- Guiadepsicologia.com- Delogopedia.com- Mikinder.blogspot.com

jueves, 20 de septiembre de 2012

INOCENCIA INTERRUMPIDA EN NIÑOS

Perez Pikulik Pediatría Neonatología


"Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños." -Khalil Gibran
Para hablar sobre las consecuencias de los abusos sexuales infantiles en los niños parece pertinente abordar la familia incestuosamente abusiva como un sistema o una institución totalitaria, controlando y vigilando la totalidad de las actividades de sus miembros. El grado de totalitarismo familiar es diferente en cada situación, pero es pertienente para describir la relación que el abusador impone a su víctima. El agresor ejerce un control sobre su víctima, a través de la sugestión, de mentiras, chantaje afectivo, intimidación y/o utilizando la violencia. En el abuso intrafamiliar, la víctima depende de manera vital de su abusador, está en situación de dependencia extrema, y si es muy joven, sin distancia afectiva y social que le permita defenderse de su abusador.



En el abuso sexual, las experiencias extremas son el goce sexual, la manipulación de los lazos afectivos, un discurso culpabilizante, la obligación del silencio y del secreto. Las consecuencias de ello son la aparición de efectos traumáticos (angustia, miedo) y también la adaptación de la niña y niño a la situación, teniendo en cuenta su dependencia del abusador y el proceso de sumisión y manipulación que éste le impone.
Los efectos de la traumatización se manifiestan rápidamente una vez comenzado el abuso, pero la víctima, a pesar del sufrimiento, mantiene una distancia con respecto a su abusador. El carácter traumático del abuso sexual es porque el actuar del adulto se sitú a fuera del cuadro habitual del niño. Ello altera la percepción y emociones respecto a su entorno, crea una distorsión de la imagen que tiene de sí mismo, de su visión de mundo y de sus capacidades afectivas.
Las agresiones se dan en el tiempo, por ello hay que distinguir los signos de la fase incial de la interacción abusiva, de aquellos que corresponden a la fase intermedia o de equilibrio, donde la víctima acepta bajo presión la situación como única posible, y los signos de una tercera fase, la desestabilización, provocada por fluctuaciones introducidas por la víctima, o cambios en el cuadro familiar, o rebelión activa contra el abusador, lo que suele conducir a una revelación de los hechos.


El comienzo de la interacción abusiva: La ruptura del cuadro vital de la víctima
El niño primero se enfrenta a un cambio inesperado en su cuadro de vida habitual y produce un estado de confusión, de pérdida de puntos de referencia, con la experiencia subjetiva de "un estado de sedición". Hay una ruptura de contexto. El abuso, con su contenido paradójico, produce el cambio de un contexto de cuidados o intercambio familiar hacia uno abusivo sexualizado. La víctima pierde su equilibrio habitual. Esta situación desencadena estrés, angustia y pérdida de energía psicológica en el niño, la que necesita para contiunar creciendo, y que es desviada para adaptarse a ese cambio de contexto.
También los cambios del comportamiento del padre perturban la relación del niño con su cuerpo y el descubrimiento de su sexualidad. Niña y niño afrontan brutalmente la visión concreta de una sexualidad adulta, percibida como diferente e impresionante, sin tener elementos para comprender esa diferencia. La confusión se refuerza por la ambigüedad de las actividades del abusador que trata de normalizar las relaciones o minimizar el sufrimiento de la víctima. El aislamiento y la ausencia de puntos de referencia refuerzan la angustia y la culpabilidad inducida por el abusador. Así, la víctima sólo tiene a ese adulto como referencia de normalidad y de ley.
Las escenas agresivas son revividas en pesadillas, terrores nocturnos y diurnos, e incluso en ausencia del abusador.



Es un proceso recurrente y progresivo, el niño vive con el temor de su repetición, ello amplía la angustia y agota las reacciones defensivas más estructuradas. El agresor es parte de su "cuerpo familiar", el niño no puede nombrarlo o denunciarlo.
Los niños de los que se abusa sexualmente presentan una hipersensibilidad frente a diversos estímulos que les recuerdan los hechos abusivos. Las reminiscencias de los acontecimientos traumáticos se expresa por medio de estados disociativos.
En adolescentes puede darse el consumo de drogas, como equivalente, desafiando a la droga y experimentar la sensación de controlarla; y además por su efecto que le da la sensación de goce comparable a la que el abusador les había hecho sentir.
También la víctima puede presentar un síndrome persistente de hiperactividad e hipervigilancia, dificultades para conciliar el sueño, terrores nocturnos, dificultades de concentración y para terminar una tarea, comportamientos agresivos. En situaciones menos graves la víctima muestra un carácter irritable, con dificultad para adaptarse a los cambios y manejar la frustración e imprevistos, por miedo a perder el control y no controlar las emociones. En casos más graves, en que la víctima recibió abusos por largo tiempo, y sobre todo con violencia física, hay frecuentes explosiones de cólera imprevisibles, es el miedo el que desencadena la agresividad.
Asustada por el fenómeno de revivificación, la víctima trata de evitar pensamientos y sentimientos asociados a los abusos. Sus mecanismos defensivos hacen reducir contactos con el mundo exterior, es la "anestesia psíquica y emocional" o el estado de evitación e insensibilidad. Los síntomas son: resistencia a determinado lugar, aislamiento social con tendencia a replegarse y detenciones bruscas en juegos habituales, pérdida de interés en actividades que eran atractivas antes del abuso.
Disminuye la capacidad de sentir emociones asociadas a la intimidad, contacto físico y sexualidad. En edad escolar aparecen trastornos de aprendizaje con caída brusca del rendimiento, perturbaciones en la concentración y memoria, sobre todo ligadas a los acontecimientos traumáticos. La no-simbolización en la memoria de la experiencia, crea luego dificultades para describir con detalle las circunstancias del abuso.
La víctima, para resistir la agresión, utiliza estos mecanismos disociativos, entregando su cuerpo al agresor, porque no tiene otra alternativa, pero refugiándose en su pensamiento.
Info violaciones2a
La carrera moral de los niños abusados sexualmente
La alienación sacrificial aparece a mediano plazo en el proceso relacional del abuso sexual. La interacción abusiva se "circulariza" a tres niveles. Actuaciones del abusador, respuesta adaptativa de la víctima y necesidad de cohesión de la familia.
La víctima es objeto de un proceso de "resocialización secundaria" bajo la influencia de su abusador. La víctima se adapta a la intimidad de este proceso tratando de salvar lo que le es posible salvar.
El abusador intenta aislar a la víctima de su entorno inmediato, responsabiliza a la madre saboteando la confianza en ella de la víctima y amplía su aislamiento, "si le cuentas a tu madre note creerá" o "ella sabe muy bien de esto". El abusador también crea un clima de terror con amenazas físicas, de asesinato colectivo a toda la familia, suicidio, etc. Entonces la resocialización forzada es resultado del contenido de los mensajes y del carácter parardójico de la comunicación con el abusador, y comunica su drama con trastornos de comportamiento que denuncia en forma encubierta.
Así, el niño preescolar y escolar tiene dificultad para percibir su situación como abusiva y anormal, y como resultado recibe una revelación tardía y no convincente. Por su parte los jóvenes poseen vocabulario y nivel de desarrollo que les da más autonomía e independencia, pero el abuso los ha perturbado gravemente, por eso la denuncia es impulsiva, no reflexiva y a menudo poco convincente.
En otros casos, la víctima tiene un funcionamiento bien adaptado a nivel familiar y escolar y aparece externamente como un niño normal, sin problemas, lo que dificulta la credibilidad de su revelación. A veces tratan de convencer a la víctima del carácter imaginario del contenido de su experiencia. Las enormes dificultades del niño para romper la ley del silencio y el aislamiento son mal aceptadas por los adultos, es difícil creer que la víctima haya podido tolerar la situación tanto tiempo sin decir nada, pero se olvida que el niño está atrapado por alguien que, por su posición y rol, tenía la función de educarle y protegerle.
Luego de denunciar hay alto riesgo de retracción, depende de las intervenciones exteriores a la familia, cómo escuchen, asistan y protejan a la víctima y su revelación. La denuncia fuera de la familia supone una perturbación que hace peligrar la homeostasis familiar y también de los sistemas institucionales que rodean al nño (en los cuales deposita su secreto).
La crisis de divulgación puede ser insoportable para todo implicado y dirigen mensajes directos o indirectos a la víctima, para obligarle a callar o retractarse, y la víctima sacrifica la ilusión de salvar una vez más lo que se pueda salvar, nuevamente se ofrece para mantener el "equilibrio familiar" y del entorno social, preservando la homeostasis familiar y de los sistemas implicados, puede incluso vivir su retracción como un alivio.
Aunque el abuso sexual a niños puede ocurrir en la familia, también puede suceder fuera de ella, por ejemplo por un amigo, persona que lo cuida, un vecino, maestro o un desconocido. Sin emabrgo, cuando el abuso ocurre, el niño desarrolla una variedad de pensamientos e ideas angustiantes.



No hay niño preparado psicológicamente para hacer frente al estímulo sexual. El niño que es víctima de un abuso prolongado, usualmente desarrolla una pérdida de autoestima, tiene la sensación de que no vale nada y adquiere una perspectiva anormal de la sexualidad. Puede volverse muy retraído, perder la confianza en todos los adultos y hasta llegar a considerar el suicidio. Pueden también tener dificultades para establecer relaciones con otra personas, a menos que tengan una base sexual. Algunos niños abusados se convierten en adultos que abusan de otros niños o ejercer la prostitución.
En resumen, las secuelas o consecuencias del abuso sexual en un niño son muchas y pueden servir como indicadores de tal situación. Las repercusiones pueden ser a corto o largo plazo y son manifestaciones clínicas inespecíficas, difíciles de identificar como emergentes del abuso sexual:
  • Manifestaciones ansiosas y depresivas, sentimientos de inseguridad, terror (a la presencia de un adulto del sexo masculino) o a otras situaciones, cambios notorios en la personalidad y falta de confianza.
  • Evitación de situaciones análogas al traumatismo.
  • Desarrollo de estados fóbicos o de pánico, miedos repentinos.
  • Tristeza, culpabilidad y vergüenza.
  • Modificación del comportamiento a nivel del sueño: pesadillas, insomnio, terrores nocturnos.
  • Trastornos de la alimentación: anorexia, bulimia compulsiva.
  • Trastornos de la actividad escuela: modificaciones bruscas del rendimiento, dificultad de concentración, negarse a ir a la escuela, mala integración.
  • A nivel social, fugas, aislamiento de amigos y familia.
  • Agresividad excesiva, ira, hostilidad.
  • Abuso de drogas o alcohol, delincuencia.
  • Ideas o intentos suicidas o conductas autodestructivas.
  • En niños pequeños comportamientos regresivos (por ejemplo, mojar la cama).
En relación a problemas de comportamiento sexual, identidad sexual, etc.:
  • Interés excesivo o evitación de todo lo de naturaleza sexual.
  • Comportamiento seductor manifiesto.
  • Conocimiento y comportamiento sexual raro, sofisticado o inusual.
  • Relato de abuso sexual por parte del niño.
  • Decir que tiene el cuerpo sucio, dañado o tener miedo de que haya algo malo en sus genitales.
  • Juego sexual no apropiado a la edad.
  • Evidencia de abuso o molestias sexuales, por el contenido de sus dibujos, juegos o fantasías.
  • Formación precoz de parejas pasajeras.
  • Masturbación compulsiva.
  • Promiscuidad, prostitución.
  • Confusión en cuanto a la identidad y normas sexuales.
  • Repliegue de los amigos.
  • Desconfianza extrema.
Por último también hay consecuencias físicas en el niño abusado sexualmente:
  • Dificultad para caminar o sentarse.
  • Dolor, hinchazón o picazón en la zona genital.
  • Dolor al orinar.
  • Enfermedades transmitidas sexualmente.
  • Contusiones, laceraciones, sangramiento en los genitales externos, vagina o área anal.
  • Embarazo, especialmente en la adolescencia.
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Fuente:Castro Meza, Alfredo Alejandro. El abuso sexual infantil.