sábado, 10 de diciembre de 2011

DETECCIÓN DE PATOLOGÍAS AUDITIVAS

Perez Pikulik Pediatría Neonatología



¿Por qué los niños?
  
La misma explica que "...urge a los Estados preparar planes nacionales para:
• la prevención y el control de las principales causas de pérdidas auditivas evitables y para la identificación temprana de las mismas en niños recién nacidos, pre-escolares y escolares;
• crear una ley apropiada y dirigida al adecuado manejo de las más importantes causas de sorderas o de impedimentos auditivos como son: las otitis medias, el uso de drogas ototóxicas (perjudiciales para el oído) de manera desmedida y la exposición constante al ruido (prematuros en incubadora durante largo tiempo)..."
La enfermedad otológica en la infancia no sólo es frecuente sino que además sus consecuencias inciden sobre la capacidad de percibir e interpretar la información auditiva, ocasiona trastornos en el comportamiento, en el lenguaje y en el aprendizaje del niño, con la consiguiente disminución de su rendimiento escolar.
Los niños de edad pre-escolar y escolar constituyen sin duda alguna una población de "riesgo" auditivo, porque son muy proclives de contraer enfermedades en las vías aéreas respiratorias y especialmente en los oídos. Esto se debe a la falta de maduración y desarrollo del sistema respiratorio, que es alcanzado años más tarde.
Durante toda esta etapa van madurando dispositivos involucrados con el desarrollo del lenguaje en el niño: la percepción auditiva y visual, la motricidad gruesa y fina, la coordinación sensorio-motriz, la capacidad de memoria, atención, etc. Todas estas habilidades y otros aspectos relacionados con el desarrollo cognitivo continúan evolucionando en los años posteriores, conformando la base para el aprendizaje escolar.
¿Qué sucede entonces si no pensamos que puede haber factores que interfieren en la adquisición del lenguaje y, por lo tanto, en los aprendizajes que de éste dependen o lo que resulta peor, retrasan su desarrollo?

Estudios ya realizados demostraron que el riesgo que asume esta población, no sólo en salud sino también en educación, es bastante alto. Tal es el caso de EUA, donde el 15,2% de la población presenta disfunciones a nivel auditivo. En Argentina se comprobó que alrededor del 30% de la población presenta déficit auditivo (de características conductivas) y las causas más recurrentes son alteraciones relacionadas con la trompa de Eustaquio (otopatía media secretoria y efusiones intratimpánicas o disfunciones tubaria)
Luego de esto podemos decir entonces, que nos encontramos muy frecuentemente con niños que fracasan al ingresar a la escolaridad porque no cuentan con las herramientas necesaria para construir los aprendizajes. Los canales auditivos no permanecen libres y abiertos para permitir el ingreso óptimo de la información.
Clasificación y características
Esta clasificación de las patologías auditivas (Hipoacusias) responde a la porción del oído donde se ubica la disfunción:

Existe también la denominación de hipoacusia mixta y no es más que la combinación de los desórdenes auditivos periféricos a nivel de los mecanismos de conducción y neurosensoriales.
• HIPOACUSIA CONDUCTIVA

Compromete la transmisión del sonido; es decir que retarda la llegada del estímulo sonoro a una intensidad normal. Es la imposibilidad que tiene el sonido de atravesar esta barrera a nivel del oído externo y/o del oído medio.
Las causas pueden ser:
· Obstrucción a nivel del conducto auditivo externo por la presencia de cuerpos extraños, acumulación de cera o infecciones.
· Más hacia el oído medio nos podemos encontrar con perforación de membrana, lesiones en la cadena de huecesillos o fijación de la misma, adherencia de las paredes de la caja del tímpano o presencia de secreciones de tipo: serosa - líquido acuoso; mucoide - líquido espeso similar al moco; purulento - líquido con pus; negruzco con características micóticas.
El pronóstico en este tipo de patologías es siempre bueno si son tratadas a tiempo y con un control minucioso de parte del médico luego de cirugías o indicación de medicamentos y del fonoaudiólogo luego de la prótesis indicada específicamente -audífono- y del control funcional del sistema respiratorio.
• HIPOACUSIA PERCEPTIVA

La causa aquí se encuentra en la conducción del impulso eléctrico al cerebro por afecciones en la cóclea (oído interno) o en el nervio auditivo. El daño producido no es sólo la agudeza auditiva como en el caso anterior. Se compromete la inteligibilidad y la claridad de los sonidos.
El pronóstico no es tan bueno ya que las células dañadas no se recuperan ni con medicamentos ni con cirugías. Actualmente los tratamientos que se ofrecen son prótesis auditivas e implantes cocleares pero que en ambos casos no son factibles de ser aplicados a la totalidad de la población afecta de esta patología. Es necesario para la terapéutica resguardar y analizar las características particulares de cada caso individual.
• HIPOACUSIA CORTICAL

La audición en este caso se deteriora a causa de lesiones en la corteza cerebral o en las conexiones hacia ella. Actualmente ni cirugías ni prótesis ayudan a mejorarla o a restablecer la audición.
En todos los casos, y cuando no se ha hecho aun un diagnóstico, la consulta con el fonoaudiólogo es imprescindible.


fuente: Pascarella, S.; 1996







viernes, 9 de diciembre de 2011

Los "Pasos para una Lactancia Exitosa"INICIATIVA HOSPITAL AMIGO DE LA MADRE Y EL NIÑO*UNA PROPUESTA INTERNACIONAL DE OMS Y UN

Seguimiento

Tener una política escrita excede los términos de una norma, ya que implica un compromiso tal como queda establecido en cuanto a la necesaria decisión política de transformación institucional.
 Capacitar a todo el personal para implementar esta política.Contemplando la frecuente rotación del personal (sobre todo el de enfermería) por los diferentes sectores, se hace imprescindible una capacitación en servicio de por lo menos 18 horas cada seis meses, a
todo el personal de la maternidad en contacto con las madres y sus bebés
.

En un período de especial sensibilidad la futura madre y la familia en general deberían recibir la información más completa posible acerca de la lactancia materna, los riesgos de la alimentación artificial, el correcto cuidado de los pezones, las posibilidades de amamantar aún si debe regresar a trabajar fuera de su casa.
pensando en lactancia materna
, destacando la importancia que reviste para la paciente que su médico le asegure que todo está bien.


La presencia del padre u otra persona que inspire en la madre confianza y tranquilidad tienen un importante rol previniendo complicaciones durante el trabajo de parto y el parto. Este momento ha sido demostrado como un período sensible de suma importancia, en donde se favorece la necesidad de reencuentro entre la madre y su hijo que no debería postergarse salvo en contadas excepciones. La colonización de la piel del bebé con las bacterias de la piel de su madre, la más eficaz regulación térmica, el menor riesgo de hipoglucemia, la sensación de satisfacción y seguridad para ambos (madre y niño) son sólo algunas de las motivaciones para este íntimo contacto piel a piel inmediato y prolongado. Ha sido comprobado también que la analgesia intraparto y el baño del recién nacido modifican su interacción posterior con la madre. La colocación de colirio y otras rutinas neonatales deberían posponerse para luego de este momento, y ser lo menos prolongadas y agresivas posibles. El control de signos vitales puede hacerse con el bebé sobre su madre. Nadie mejor que ella para observarlo y avisar ante alguna alteración evidente. Ambos, madre y bebé, deberían permanecer juntos desde la misma sala de partos hasta llegar al sector de internación puerperal.
Mostar a las madres cómo amamantar y cómo mantener la Lactancia Materna, aún si deben ser separados de sus bebés.En las primeras seis horas posteriores al nacimiento, un miembro del equipo de salud (médico, enfermera, mucama, grupo de apoyo u otro debidamente capacitado) debería acercarse a cada madre para observar si la técnica de lactancia (posición, succión) es adecuada. Si esto fuera así, debería estimular y felicitar a la; por el contrario, si esta práctica no fuese la adecuada debería explicar lo necesario y sobre todo realizar una buena contención afectiva. De igual modo, todas las madres, independientemente que su hijo estuviera en Internación Neonatal o no, debería recibir adiestramiento para aprender la técnica de extracción manual de leche. El cuidado de los pezones, cuya indicación clave es una correcta posición para amamantar, debería ser especialmente observado.
 No dar a los recién nacidos ningún otro alimento o bebida que no sea Leche Materna.Existen
Obstetrics and Gynecology Clinics of North America, Vol 14, Nº3, 1987) indican que el ser humano es el mamífero que más frecuentemente requiere ser alimentado, esto es en forma casi contínua
. Hasta inicios del siglo XX prácticamente no existían indicaciones de alimentación con horario estricto. Su aparición coincide con los estudios de E. Holt, médico estadounidense que en 1899 midió la capacidad gástrica de 91 niños fallecidos por diversas causas, y calculó el intervalo entre tomas de alimento. Otro dato de interés que cita M. Klaus es la producción de leche en 24 horas, según frecuencia de lactancia, la que varía de 450 ml/día para 4 a 6 tomas diarias, hasta 700 ml/día para 10 o más tomas diarias.


La denominada "confusión de succión" o "confusión de pezón" se produce habitualmente durante los primeros dos meses de vida, cuando el bebé recibe algún objeto artificial de succión. Es por ello que se debería desaconsejar y desestimular el empleo de estos objetos. Recordar que un bebé que se alimenta al pecho no requiere chupete pues toda su necesidad de succión queda cubierta con el propio pecho; por otra parte, difícilmente acepte inicialmente un chupete.
 Fomentar la creación de grupos de apoyo a la lactancia materna y derivar a ellos a las embarazadas y madres en el momento del alta.La intervención de la propia comunidad, a través de los grupos de apoyo, ha significado un cambio estratégico fundamental en la promoción de la lactancia natural. Las instituciones de salud deberían permitir el trabajo dentro de ellas de estos grupos, además de referir a ellos a las madres cuando se les otorga el alta. Pero mas allá de los grupos de apoyo, la institución debería crear condiciones de apoyo institucional tal como referentes en cada guardia o turno con mayor conocimiento y/o predisposición para tratar de resolver problemas de lactancia sin derivar a la madre a una consulta con turno diferido; establecer una línea telefónica de consulta, entre otras.

UNA PROPUESTA INTERNACIONAL DE OMS Y UNICEF


No recomendar a los recién nacidos normales chupetes u otros objetos artificiales para succión.
Ayudar a las madres a iniciar la lactancia durante la primera hora posterior al parto.
 Informar a toda mujer embarazada sobre los beneficios y el manejo de la Lactancia Materna.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Los chicos de menos de 2 años deben viajar mirando hacia atrás

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

Los expertos locales concuerdan. Antes, esa indicación era para bebés hasta 6 meses.
De acuerdo con una nueva disposición de la Academia Norteamericana de Pediatría –y que encuentra apoyo en los especialiastas locales–, para minimizar los riesgos en caso de accidente, los menores de dos años deben viajar en sillas especiales y mirando hacia atrás .
Hasta ahora, las recomendaciones de pediatras y especialistas de seguridad vial eran que utilizaran las sillas infantiles mirando hacia atrás hasta los 6 meses o incluso durante el primer año de vida, pero el informe basado en un estudio de la Universidad de Virginia indica que los chicos menores de dos años tienen un 75 por ciento menos de probabilidades de sufrir lesiones graves o fatales en un accidente si están mirando hacia atrás. En nuestro país, todavía no hay leyes que establezcan de manera específica cómo tienen que viajar los niños, aunque ya se está trabajando para empezar a regular el tema (ver “Un proyecto...” ). La única legislación (artículo 40 de la Ley 24.449) dice que “los menores de 10 años deben viajar sujetos al asiento trasero con el correaje correspondiente y los menores de 4 tienen que viajar en los dispositivos de retención infantil correspondientes”. Sí hay campañas de concientización e información la Agencia Nacional de Seguridad Vial, con recomendaciones sobre cómo usar las sillas infantiles.
“Todavía estamos en una etapa previa.
Hemos logrado concientizar sobre el uso del cinturón de seguridad, pero todavía no está instalado el uso del cinturón en los asientos traseros y mucho menos está claro cómo es el tema de las sillas infantiles.


Hay que seguir trabajando entre todos”, dice Eduardo Bertotti, del Instituto de Seguridad Vial.
El fundamento médico publicado en el estudio de la Universidad de Virginia es que “la cabeza de un bebé es relativamente grande en relación con el resto del cuerpo y los huesos de su cuello son inmaduros desde el punto de vista estructural”, según indica Dennis Durbin, codirector científico del Centro de Prevención e Investigaciones sobre Lesiones en el Hospital de Niños de Filadelfia. “Si están mirando hacia atrás, su cuerpo entero está mejor protegido por el armazón del asiento trasero. Cuando están mirando hacia adelante, sus hombros y torso están contenidos pero en caso de un choque violento, sus cabezas y cuellos pueden salir disparados hacia adelante”, dice Durbin.
La nueva pauta recomienda también que los niños más grandes viajen en asientos de seguridad para bebés con cinturón hasta que midan 1,45 m y tengan entre 8 y 12 años.
Estos asientos para bebés permiten que los cinturones de seguridad del vehículo calcen correctamente, lo que supone que la parte del cinturón para la falda encaje en la zona de la cadera y la pelvis, y que la del hombro se ubique sobre el medio del hombro y el pecho.
Para la justificación de la medida también se utilizan casos de países con leyes modelo en materia de seguridad vial.
Uno de ellos es Suecia, en donde los chicos viajan mirando hacia atrás hasta los 4 años, y la tasa de muertes en autopistas es la más baja del mundo en el segmento de niños menores de 6 años.



Las muertes por accidentes de tránsito han sido la principal causa de mortalidad para los niños de entre 3 y 14 años en Estados Unidos, de acuerdo a estadísticas de la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration). Pero la incorporación y la información para el correcto uso de sillas infantiles sirvió para salvar la vida de casi 8 mil niños, entre 1975 y 2008.
Un aspecto importante es que la ubicación de los niños depende exclusivamente de la responsabilidad de los padres. “Primero hay que lograr que los chicos vayan en el asiento trasero y que usen el cinturón de seguridad. No sirve que un mayor lo sostenga. Y segundo que los adultos elijan la silla adecuada de acuerdo con el peso del niño”, concluye Bertotti.

Un proyecto para mejorar la seguridad

La Agencia Nacional de Seguridad Vial presentó esta semana durante el Consejo Federal de Seguridad Vial un proyecto de ley para que los sistemas de retención infantil, conocidos como SRI, estén homologados bajo la norma IRAM correspondiente. Es para evitar el uso de sillas de mala calidad, que no cumplen la función de retención para protección de los chicos, porque dejan de contener al chico y además se desprenden del cinturón de seguridad.
Además, se llevará a cabo un estudio de mercado con las automotrices y las empresas que venden sillas infantiles y se hará una encuesta nacional sobre uso de esas sillas infantiles. Los datos permitirán determinar cómo, dónde y quiénes lo usan. La intención es evaluar el correcto uso de las SRI con el fin de prevenir y evitar las muertes y lesiones en niños de 0 a 14 años.


Claves

Según el Ministerio de Salud, los accidentes de tránsito son la tercera causa de mortalidad en la Argentina, solo superada por las enfermedades cardio y cerebrovasculares y el cáncer.

Pero entre la población menor de 35 años, los accidentes de tránsito constituyen la primera causa de mortalidad.
fuenta: Clarín sociedad

Los chicos de menos de 2 años deben viajar mirando hacia atrás






viernes, 2 de diciembre de 2011

adolescentes; Nutrientes básicos: los Principios Inmediatos

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

¿Qué son los nutrientes?
Los alimentos contienen cientos de substancias diferentes, algunas de las cuales tienen un papel importante en nutrición, ya que se utilizan en funciones como:

Maíz y otros alimentos
La clave es una alimentación equilibrada

  • Producir la energía necesaria para la actividad muscular y las reacciones químicas que mantienen la vida.
  • Construir el organismo, entrando a formar parte de su estructura.
  • Contribuir a regular las funciones metabólicas.
Estos elementos o substancias se conocen con el nombre de nutrientes, y según las necesidades diarias de ellos se distinguen en:

  • macronutrientes, de los que es necesario consumir en cantidades de varios gramos al día (generalmente más de 100 g), y
  • micronutrientes, de los que se necesitan cantidades más pequeñas; dentro de estos últimos se encuentran los minerales, las vitaminas y los oligoelementos que forman parte del organismo en ínfimas cantidades, pero que tienen funciones metabólicas importantes.
  • Las proteínas

    Desde un punto de vista químico, las proteínas están formadas por la unión de varias moléculas de veinte aminoácidos diferentes. Nueve de estos veinte aminoácidos no se pueden formar en el organismo y es necesario tomarlos con las proteínas de los alimentos: son los aminoácidos esenciales. Por ello las proteínas son imprescindibles en la dieta.


    En breve
    Se recomienda que la dieta sea variada, con los porcentajes siguientes:

  • las proteínas deberían constituir el 15% de las calorías
  • los carbohidratos, entre el 40% y 60% de las calorías de la dieta
  • y las grasas, alrededor del 30% de la aportación calórica de la dieta
Los aminoácidos de las proteínas son necesarios para la formación de todos los órganos del cuerpo y las moléculas que regulan el funcionamiento de organismo, como algunas hormonas, o que nos defienden de las infecciones, como los anticuerpos. Cada proteína tiene una función importante, y su falta produce alguna alteración o enfermedad. Una dieta sin la cantidad adecuada de proteínas no permite el desarrollo de animales en crecimiento y una dieta sin proteínas conduce a la muerte en pocos meses.

Las proteínas tienen una mayor "calidad biológica" cuanto más aminoácidos esenciales contienen, y por ello pueden mantener el crecimiento de animales con mayor o menor facilidad. Si la proteína es de “alta calidad”, bastarán pequeñas cantidades para mantener un crecimiento normal. A medida que disminuye la calidad de la proteína se requieren mayores cantidades para obtener el mismo efecto.

  • La carne, el pescado, las legumbres y los frutos secos tienen de un 18% a un 22% de proteínas.
  • Los cereales tienen de un 6% a un 10%, por lo que tanto el pan como los cereales de desayuno no son productos pobres en proteínas.
Las proteínas con mayor calidad biológica son las de origen animal: los huevos y la leche, seguidas de la carne y el pescado. Algunas proteínas vegetales como la soja, tienen una calidad biológica próxima a la carne, mientras que las legumbres, los frutos secos y los cereales tienen una menor calidad.

Las legumbres son deficitarias en un aminoácido, la metionina, que se encuentra en buenas cantidades en los cereales. Estos, a su vez, son deficientes en lisina, que se encuentra en las legumbres. Por ello cuando se combinan proteínas vegetales de diferente origen a lo largo del día, como legumbres con arroz o pan, los alimentos diferentes se complementan y mejora la calidad la calidad biológica de las proteínas de la dieta. Un efecto similar se obtiene al mezclar los alimentos vegetales con pequeñas cantidades de carne o lácteos.

Además de la función plástica de las proteínas para formar parte del organismo, también aportan energía. Un gramo de proteínas aporta 4 kilocalorías. Los alimentos ricos en proteínas suelen ser alimentos ricos en carbohidratos (cereales y legumbres) o grasa (frutos secos, algunas carnes) por ello una dieta rica en proteínas casi siempre en una dieta hipercalórica.

Las necesidades de proteínas varían según las etapas de la vida

  • máximas durante la lactancia: 2,43 g/kg de peso en el primer mes de vida, disminuyendo posteriormente y el crecimiento (1,2 g/kg),
  • menores en la edad adulta (0,75g/ kg) y,
  • aunque no aumentan en el anciano, en ellos se recomienda aumentar ligeramente su aporte. En la mujer las necesidades de proteínas aumentan durante el embarazo y la lactancia.
Una dieta como la que se realiza en España contiene una cantidad más que suficiente de proteínas (superior a 100g) y no es necesario tomar suplementos ni siquiera por los deportistas. Solamente son pueden ser necesarios estos suplementos en pacientes con algunas enfermedades.

  • Se recomienda que las proteínas aporten el 15% de las calorías.
Los hidratos de carbono o carbohidratos

Los hidratos de carbono son alimentos formados por

  • los azúcares simples, o monosacáridos: glucosa, fructosa y galactosa, o
  • los azúcares unidos de dos en dos, para formar los disacáridos:
    • sacarosa o azúcar de mesa, formado por la unión de glucosa y fructosa o
    • lactosa, formada por la unión de glucosa y galactosa.
Los azúcares simples se pueden combinar en moléculas más complejas, de hasta miles de unidades de monosacáridos, para formar otros carbohidratos, como los almidones o el glucógeno y la fibra, como la celulosa, la pectina y los fructo-oligo-sacáridos, etc.

Los carbohidratos se encuentran en los alimentos vegetales. Las frutas contienen principalmente monosacáridos, disacáridos y fibra. Los tubérculos, cereales y legumbres, almidones y fibra. Los alimentos de origen animal, con la excepción de la leche que contiene lactosa, el hígado y una pequeña cantidad los moluscos, no tienen carbohidratos en cantidades apreciables.

En la dieta los carbohidratos tienen la función principal de suministrar energía (4 kilocalorías por gramo), fácilmente utilizable por todos los órganos del cuerpo, como el cerebro, que en situaciones normales constituye su única fuente energética, o el músculo, siendo el combustible mas fácilmente oxidado por las células musculares y con la mayor capacidad y rapidez para liberar la energía necesaria para la actividad muscular.

Los carbohidratos no son imprescindibles en la alimentación, pero mejoran la utilización de las proteínas y, dado que se encuentran en los alimentos vegetales, es obligado ingerirlos cuando tomamos frutas, cereales, tubérculos y legumbres (que además aportan otros nutrientes como fibra, vitaminas y minerales y conforman una dieta más saludable que una dieta basada en alimentos animales).

  • Se recomienda que los carbohidratos aporten entre el 40% y 60% de las calorías de la dieta.
La ingestión de carbohidratos eleva la glucosa en sangre y para metabolizarse adecuadamente necesitan la acción de la insulina. Por ello en personas con diabetes mellitus, que no producen esta hormona, es necesario realizar algunos ajustes en la composición de la dieta y el tipo de carbohidratos, ya que tanto los azúcares como los almidones de pan, arroz o patatas elevan la glucosa en sangre con la misma facilidad. Por ello se recomienda que los carbohidratos se tomen como cereales integrales, legumbres y frutas que no elevan tan rápidamente la glucosa en la sangre.


Las Grasas

Se utiliza el término grasa para englobar las grasas sólidas a temperatura ambiente (mantequilla, margarina y manteca) o líquidas como los aceites. Todas ellas están formadas por la unión de glicerina con tres moléculas de ácidos grasos. Estos ácidos grasos pueden ser saturados, monoinsaturados o polinsaturados. La grasa animal tiene una proporción importante de ácidos grasos saturados mientras que los aceites vegetales contienen ácidos grasos poliinsaturados (aceite de girasol o soja) o monoinsaturados (aceite de oliva).

Las grasas producen en su combustión 9 kilocalorías por gramo y, por tanto, tienen una función importante como aporte de energía para el organismo. Algunos ácidos poliinsaturados forman parte de las membranas celulares y son necesarios para la síntesis de sustancias que regulan la inflamación y la coagulación de la sangre. Por ello se consideran ácidos grasos esenciales y deben formar parte de la dieta. Salvo esta pequeña cantidad de ácidos grasos esenciales, la grasa no es estrictamente necesaria, pero es más saludable una dieta con al menos un 30% de grasa y, además es más palatable.

  • Se recomienda que las grasas aporten alrededor del 30% de las calorías de la dieta.
Las grasas de origen animal contienen ácidos grasos saturados, y elevan el colesterol LDL (colesterol “malo”), y por ello se recomienda limitar su consumo. Los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados de los alimentos vegetales hacen disminuir el nivel del colesterol LDL.

Las grasas poliinsaturadas se enrancian con facilidad, pero si se hidrogenan total o parcialmente aumenta la resistencia al enranciamiento y la consistencia, haciéndose sólidas a temperatura ambiente, lo que facilita su uso en la fabricación de galletas y productos de repostería.

Las grasas parcial o totalmente hidrogenadas tienen un efecto más pernicioso para la salud que cualquier otro tipo de grasa ya que, además de subir el colesterol LDL, bajan el colesterol HDL o colesterol “bueno”, aumentando el riesgo de sufrir infarto de miocardio.

La grasa omega-3 es un tipo de grasa poliinsaturada que se encuentra en el pescado y algunos vegetales y que tiene efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares, como el infarto de miocardio.

En conclusión, podemos clasificar las grasas según su efecto sobre la salud en:

  • saludables: monoinsaturadas y poliinsaturadas, como el aceite de oliva y grasa del pescado
  • no saludables: mantequilla -y demás grasas animales- y las grasas hidrogenadas.
fuente: net doctor