viernes, 2 de diciembre de 2011

adolescentes; Nutrientes básicos: los Principios Inmediatos

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

¿Qué son los nutrientes?
Los alimentos contienen cientos de substancias diferentes, algunas de las cuales tienen un papel importante en nutrición, ya que se utilizan en funciones como:

Maíz y otros alimentos
La clave es una alimentación equilibrada

  • Producir la energía necesaria para la actividad muscular y las reacciones químicas que mantienen la vida.
  • Construir el organismo, entrando a formar parte de su estructura.
  • Contribuir a regular las funciones metabólicas.
Estos elementos o substancias se conocen con el nombre de nutrientes, y según las necesidades diarias de ellos se distinguen en:

  • macronutrientes, de los que es necesario consumir en cantidades de varios gramos al día (generalmente más de 100 g), y
  • micronutrientes, de los que se necesitan cantidades más pequeñas; dentro de estos últimos se encuentran los minerales, las vitaminas y los oligoelementos que forman parte del organismo en ínfimas cantidades, pero que tienen funciones metabólicas importantes.
  • Las proteínas

    Desde un punto de vista químico, las proteínas están formadas por la unión de varias moléculas de veinte aminoácidos diferentes. Nueve de estos veinte aminoácidos no se pueden formar en el organismo y es necesario tomarlos con las proteínas de los alimentos: son los aminoácidos esenciales. Por ello las proteínas son imprescindibles en la dieta.


    En breve
    Se recomienda que la dieta sea variada, con los porcentajes siguientes:

  • las proteínas deberían constituir el 15% de las calorías
  • los carbohidratos, entre el 40% y 60% de las calorías de la dieta
  • y las grasas, alrededor del 30% de la aportación calórica de la dieta
Los aminoácidos de las proteínas son necesarios para la formación de todos los órganos del cuerpo y las moléculas que regulan el funcionamiento de organismo, como algunas hormonas, o que nos defienden de las infecciones, como los anticuerpos. Cada proteína tiene una función importante, y su falta produce alguna alteración o enfermedad. Una dieta sin la cantidad adecuada de proteínas no permite el desarrollo de animales en crecimiento y una dieta sin proteínas conduce a la muerte en pocos meses.

Las proteínas tienen una mayor "calidad biológica" cuanto más aminoácidos esenciales contienen, y por ello pueden mantener el crecimiento de animales con mayor o menor facilidad. Si la proteína es de “alta calidad”, bastarán pequeñas cantidades para mantener un crecimiento normal. A medida que disminuye la calidad de la proteína se requieren mayores cantidades para obtener el mismo efecto.

  • La carne, el pescado, las legumbres y los frutos secos tienen de un 18% a un 22% de proteínas.
  • Los cereales tienen de un 6% a un 10%, por lo que tanto el pan como los cereales de desayuno no son productos pobres en proteínas.
Las proteínas con mayor calidad biológica son las de origen animal: los huevos y la leche, seguidas de la carne y el pescado. Algunas proteínas vegetales como la soja, tienen una calidad biológica próxima a la carne, mientras que las legumbres, los frutos secos y los cereales tienen una menor calidad.

Las legumbres son deficitarias en un aminoácido, la metionina, que se encuentra en buenas cantidades en los cereales. Estos, a su vez, son deficientes en lisina, que se encuentra en las legumbres. Por ello cuando se combinan proteínas vegetales de diferente origen a lo largo del día, como legumbres con arroz o pan, los alimentos diferentes se complementan y mejora la calidad la calidad biológica de las proteínas de la dieta. Un efecto similar se obtiene al mezclar los alimentos vegetales con pequeñas cantidades de carne o lácteos.

Además de la función plástica de las proteínas para formar parte del organismo, también aportan energía. Un gramo de proteínas aporta 4 kilocalorías. Los alimentos ricos en proteínas suelen ser alimentos ricos en carbohidratos (cereales y legumbres) o grasa (frutos secos, algunas carnes) por ello una dieta rica en proteínas casi siempre en una dieta hipercalórica.

Las necesidades de proteínas varían según las etapas de la vida

  • máximas durante la lactancia: 2,43 g/kg de peso en el primer mes de vida, disminuyendo posteriormente y el crecimiento (1,2 g/kg),
  • menores en la edad adulta (0,75g/ kg) y,
  • aunque no aumentan en el anciano, en ellos se recomienda aumentar ligeramente su aporte. En la mujer las necesidades de proteínas aumentan durante el embarazo y la lactancia.
Una dieta como la que se realiza en España contiene una cantidad más que suficiente de proteínas (superior a 100g) y no es necesario tomar suplementos ni siquiera por los deportistas. Solamente son pueden ser necesarios estos suplementos en pacientes con algunas enfermedades.

  • Se recomienda que las proteínas aporten el 15% de las calorías.
Los hidratos de carbono o carbohidratos

Los hidratos de carbono son alimentos formados por

  • los azúcares simples, o monosacáridos: glucosa, fructosa y galactosa, o
  • los azúcares unidos de dos en dos, para formar los disacáridos:
    • sacarosa o azúcar de mesa, formado por la unión de glucosa y fructosa o
    • lactosa, formada por la unión de glucosa y galactosa.
Los azúcares simples se pueden combinar en moléculas más complejas, de hasta miles de unidades de monosacáridos, para formar otros carbohidratos, como los almidones o el glucógeno y la fibra, como la celulosa, la pectina y los fructo-oligo-sacáridos, etc.

Los carbohidratos se encuentran en los alimentos vegetales. Las frutas contienen principalmente monosacáridos, disacáridos y fibra. Los tubérculos, cereales y legumbres, almidones y fibra. Los alimentos de origen animal, con la excepción de la leche que contiene lactosa, el hígado y una pequeña cantidad los moluscos, no tienen carbohidratos en cantidades apreciables.

En la dieta los carbohidratos tienen la función principal de suministrar energía (4 kilocalorías por gramo), fácilmente utilizable por todos los órganos del cuerpo, como el cerebro, que en situaciones normales constituye su única fuente energética, o el músculo, siendo el combustible mas fácilmente oxidado por las células musculares y con la mayor capacidad y rapidez para liberar la energía necesaria para la actividad muscular.

Los carbohidratos no son imprescindibles en la alimentación, pero mejoran la utilización de las proteínas y, dado que se encuentran en los alimentos vegetales, es obligado ingerirlos cuando tomamos frutas, cereales, tubérculos y legumbres (que además aportan otros nutrientes como fibra, vitaminas y minerales y conforman una dieta más saludable que una dieta basada en alimentos animales).

  • Se recomienda que los carbohidratos aporten entre el 40% y 60% de las calorías de la dieta.
La ingestión de carbohidratos eleva la glucosa en sangre y para metabolizarse adecuadamente necesitan la acción de la insulina. Por ello en personas con diabetes mellitus, que no producen esta hormona, es necesario realizar algunos ajustes en la composición de la dieta y el tipo de carbohidratos, ya que tanto los azúcares como los almidones de pan, arroz o patatas elevan la glucosa en sangre con la misma facilidad. Por ello se recomienda que los carbohidratos se tomen como cereales integrales, legumbres y frutas que no elevan tan rápidamente la glucosa en la sangre.


Las Grasas

Se utiliza el término grasa para englobar las grasas sólidas a temperatura ambiente (mantequilla, margarina y manteca) o líquidas como los aceites. Todas ellas están formadas por la unión de glicerina con tres moléculas de ácidos grasos. Estos ácidos grasos pueden ser saturados, monoinsaturados o polinsaturados. La grasa animal tiene una proporción importante de ácidos grasos saturados mientras que los aceites vegetales contienen ácidos grasos poliinsaturados (aceite de girasol o soja) o monoinsaturados (aceite de oliva).

Las grasas producen en su combustión 9 kilocalorías por gramo y, por tanto, tienen una función importante como aporte de energía para el organismo. Algunos ácidos poliinsaturados forman parte de las membranas celulares y son necesarios para la síntesis de sustancias que regulan la inflamación y la coagulación de la sangre. Por ello se consideran ácidos grasos esenciales y deben formar parte de la dieta. Salvo esta pequeña cantidad de ácidos grasos esenciales, la grasa no es estrictamente necesaria, pero es más saludable una dieta con al menos un 30% de grasa y, además es más palatable.

  • Se recomienda que las grasas aporten alrededor del 30% de las calorías de la dieta.
Las grasas de origen animal contienen ácidos grasos saturados, y elevan el colesterol LDL (colesterol “malo”), y por ello se recomienda limitar su consumo. Los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados de los alimentos vegetales hacen disminuir el nivel del colesterol LDL.

Las grasas poliinsaturadas se enrancian con facilidad, pero si se hidrogenan total o parcialmente aumenta la resistencia al enranciamiento y la consistencia, haciéndose sólidas a temperatura ambiente, lo que facilita su uso en la fabricación de galletas y productos de repostería.

Las grasas parcial o totalmente hidrogenadas tienen un efecto más pernicioso para la salud que cualquier otro tipo de grasa ya que, además de subir el colesterol LDL, bajan el colesterol HDL o colesterol “bueno”, aumentando el riesgo de sufrir infarto de miocardio.

La grasa omega-3 es un tipo de grasa poliinsaturada que se encuentra en el pescado y algunos vegetales y que tiene efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares, como el infarto de miocardio.

En conclusión, podemos clasificar las grasas según su efecto sobre la salud en:

  • saludables: monoinsaturadas y poliinsaturadas, como el aceite de oliva y grasa del pescado
  • no saludables: mantequilla -y demás grasas animales- y las grasas hidrogenadas.
fuente: net doctor

martes, 29 de noviembre de 2011

Estenosis Hipertrofica Pilorica

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

El píloro está formado por músculos y es como una puerta que comunica la parte final del estómago con el inicio de los intestinos, se abre y se cierra permitiendo el paso de los alimentos.
•Definición
•Incidencia
•¿Qué es el píloro?
•Causa
•Factores de riesgo
•Síntomas
•Diagnóstico
•Tratamiento
•Complicaciones
•Prevención
•Preguntas Frecuentes
Definición
La estenosis hipertrófica pilórica es una anomalía en la que los músculos del píloro están engrosados, impidiendo el paso de los alimentos desde el estómago hacia el intestino delgado (duodeno). La palabra estenosis quiere decir “estrechamiento de algún paso”.

La estenosis hipertrófica pilórica (EHP) es un problema que afecta a bebés de entre 2 y 8 semanas de vida y provoca fuertes vómitos que pueden ocasionar deshidratación. Es el segundo problema más común que requiere operarse en los recién nacidos.
  • Es importante entender que este problema NO se manifiesta desde el nacimiento sino que se desarrolla posteriormente y de forma progresiva.
  • Este estrechamiento progresivo del píloro puede suceder en cualquier momento del periodo comprendido entre las 2 semanas y los 3 ó 4 meses de vida. Prácticamente puede asegurarse que un bebé no padecerá esta enfermedad en su vida si ya ha cumplido los 3-4 meses de edad
Incidencia
La frecuencia de esta enfermedad varía desde 1 en 250 a 1000 recién nacidos, dependiendo de la zona geográfica. Los niños son de 4 a 8 veces más afectados por la enfermedad que las niñas, es más frecuente en el primogénito y también en la raza blanca, menos común en la raza negra y rara en los orientales. Cuando hay antecedentes de la enfermedad en los padres, sus hijos tienen mayor riesgo de padecerla.
¿Qué es el píloro?
El píloro es un orificio o válvula inferior que conecta el estómago con el intestino delgado.
Etimológicamente significa portero y esa es, precisamente, la función del píloro: controlar el paso del alimento del estómago al intestino.
El estómago presenta dos orificios o válvulas de comunicación, una superior llamada cardias que lo comunica con el esófago, y otra inferior llamada píloro que lo comunica con el intestino delgado. El cardias da paso a los alimentos desde el esófago al estómago y se cierra para impedir que retrocedan. Cuando el alimento ha iniciado su digestión con los ácidos estomacales, el píloro se abre para permitir el paso de la masa alimenticia del estómago al intestino delgado y se cierra para impedir su retroceso.

Los músculos del estómago son muy potentes y producen un movimiento ondulatorio que hace que los alimentos se mezclen con los jugos gástricos; así los alimentos que antes eran sólidos se transforman lentamente en una masa líquida y espesa llamada quimo. No todos los alimentos, son digeridos en el estómago al mismo al mismo tiempo algunos alimentos tardan más que otros.

A veces, ocurre que el alimento del estómago se devuelve a la boca a medio digerir. Este fenómeno recibe el nombre de vómito y se produce porque no se cierra bien el paso entre el esófago y el estómago. Los alimentos transformados en quimo, deben pasar luego al intestino a través del píloro.
Esta función del píloro, permite que los alimentos sean digeridos por el estómago al evitar que por efecto de la gravedad, el alimento pase demasiado pronto al intestino.

Causa
La causa por la que se presenta este padecimiento es multifactorial (ocasionada por varios factores). Algunos son ambientales entre ellos las hormonas maternas, reacciones alérgicas, etc., otros factores son los genéticos con la participación de varios genes.
Hay algunas evidencias que sugieren que es una condición adquirida, se ha postulado que los bebés con estenosis pilórica carecen de unos receptores que sirven para detectar el óxido nitroso, una sustancia química del organismo que le “dice” al músculo del píloro cuando debe relajarse y por lo tanto, el músculo está en continua contracción lo que hace que se vaya engrosando (hipertrofia) poco a poco y por eso los síntomas aparecen hasta después de las 2 semanas de nacido.
Como ya lo dijimos anteriormente, la hipertrofia muscular rara vez está presente al momento de nacer, más bien se desarrolla durante las primeras 4-6 semanas de vida.
Factores de riesgo
  • Los bebés que corren más riesgo son los de 2 a 8 semanas de vida.
  • Los bebés de raza blanca (caucásica) son más propensos a desarrollar estenosis pilórica que los de otras razas.
  • La estenosis pilórica se presenta con una frecuencia de cuatro a cinco veces mayor en los niños que en las niñas.
  • Los antecedentes familiares del mismo problema
Síntomas
Los síntomas de la estenosis hipertrófica pilórica pueden ser engañosos porque aunque el bebé está molesto, al principio no parece estar enfermo ni tener dolor.

Vómitos: El síntoma más común que presenta un bebé con estenosis pilórica es el vómito fuerte y explosivo. Este tipo de vómito es diferente al "eructo húmedo" que puede producir un bebé al final de su alimentación. Los bebés empiezan con pequeños vómitos como si repitieran con fuerza. En esta fase inicial es habitual e inevitable que el médico no le dé importancia a esta situación si el bebé se encuentra con buen estado general, pero en poco tiempo esto se transforma en vómito forzado de alimento (después de cada toma) con proyección (vómito en proyectil).
Vomitan grandes cantidades de leche y el vómito puede alcanzar una distancia considerable. A veces, la leche tiene aspecto cuajado debido a que, en lugar de pasar al intestino delgado, permanece en el estómago donde el ácido estomacal la "cuaja". El vómito NO tiene bilis (esto es un dato importante para el momento en el que el médico tiene que hacer su diagnóstico) pero puede tener rasgos de sangre o un color de café molido por su contenido de sangre debido a la ruptura de pequeños capilares de la mucosa del estómago.
Posterior al vómito, el bebé tendrá nuevamente hambre y se alimentará ansiosamente presentando nuevamente un vómito creando un círculo vicioso. Esto empieza en forma característica a las 2 ó 3 semanas de edad y progresa a una obstrucción gástrica casi completa. La lentitud para vaciar el estómago durante la digestión, no es un síntoma específico para llegar al diagnóstico.

Ondas de peristalsis: Después de que alimentas a tu bebé, las contracciones del estómago para mover el alimento hacia el píloro engrosado,  puede hacer “ondas” (que puedes observar) que se mueven de izquierda a derecha en la zona del estómago del bebé.

Cambio en las heces fecales: La disminución del paso de alimentos al intestino producirá constipación (estreñimiento), en algunos casos puede haber mucosidad.

Deshidratación: con el vómito continuado pueden ocurrir varios problemas. El problema más grave es la deshidratación. Cuando un bebé vomita asiduamente, no logra incorporar los líquidos suficientes que requiere para satisfacer sus necesidades nutricionales. El cuerpo de un bebé es más pequeño que el de un adulto y no puede tolerar la falta de líquido tan fácilmente como un adulto. Los minerales que el cuerpo necesita para permanecer saludable, tales como el potasio y el sodio, también se pierden al vomitar.
Los bebés que no tienen la cantidad necesaria de agua y minerales en su cuerpo pueden enfermarse de manera severa muy rápidamente.

¿Cómo puedes saber si está deshidratado? Puede ser que no haya mojado su pañal en varias horas y que el punto blando en la parte superior de su cabeza (mollera), se encuentre hundida, los ojos se ven hundidos y la piel tiene una apariencia arrugada tanto en el abdomen como en la parte superior de los brazos y piernas. Debido a que los riñones disminuyen su actividad, la cantidad de orina es menor y el bebé puede tardar hasta 4 a 6 horas para mojar el pañal.

Desnutrición: Otro problema que se presenta es la pérdida de peso. Un bebé que vomita la mayor parte de lo que recibe como alimento (o todo) no tendrá la nutrición adecuada para aumentar de peso y ser saludable.

Otros síntomas pueden incluir los siguientes:
  • falta de energía, el bebé se ve aletargado
  • ictericia (piel amarilla)
Es importante consultar a tu médico si  tu bebé tiene cualquiera de estos síntomas.

Diagnóstico
El pediatra hará una exploración física completa y te preguntará detalladamente acerca de los patrones de alimentación y de vómito del bebé incluyendo el aspecto del vómito. La parte más importante del diagnóstico de este problema es una historia consistente y confiable del vómito.
En el examen físico anotará si hay baja de peso o si el bebé no ha crecido. Al explorar el abdomen del bebé, el médico puede palpar –en algunas ocasiones- el píloro que está crecido, como si fuera un "tumor" del tamaño y forma de una aceituna: “oliva pilórica”.
Si la historia clínica del bebé y el examen físico sugieren el diagnóstico de estenosis pilórica pero el médico no puede sentir la “oliva pilórica”, entonces pedirá, primero que nada, que le hagan al bebé un ultrasonido del abdomen. Con este estudio el médico llegará al diagnóstico con certeza al observar la hipertrofia del píloro bien establecida (pocos días después de empezar el primer vómito).
Algunas veces, en vez del ultrasonido el médico prefiere realizar una serie gastrointestinal con Bario. El bebé ingiere un líquido denominado bario (una sustancia química metálica y líquida con consistencia similar al yeso), que se utiliza para recubrir el interior de los órganos de forma que puedan contrastarse en las radiografías especiales  que se van a tomar a continuación y que le permitirán ver la región del píloro y observar si hay alguna obstrucción o reducción.
Si existe la sospecha de una estenosis pilórica, el médico pedirá también algunos análisis de sangre porque el vómito y la deshidratación debida a la pérdida de líquidos puede causar desequilibrio en las sales (electrolitos de la sangre) que necesitan ser corregidos.

Diagnóstico Diferencial: Existen otras enfermedades que pueden tener síntomas similares a los de la Estenosis Pilórica. Es por eso que es importante que el médico verifique que no es ninguno de los cuadros que producen vómitos no biliosos (que no tienen bilis) en el recién nacido y lactante menor y que aparecen por diferentes causas que nada tienen que ver con la estenosis hipertrófica del píloro:
  1. Mala técnica para alimentar al bebé.
  2. Reflujo gastroesofágico (el alimento o el líquido se devuelve desde el estómago hacia el esófago, el conducto que va desde la boca hasta el estómago. Esta acción puede irritar el esófago, causando acidez y otros síntomas).
    1. Sin embargo, la mayoría de los bebés que tienen reflujo gastroesofágico no tienen vómito en proyectil y, aunque no suben mucho de peso, tienden a tener heces fecales normales.
  3. Hernia hiatal o hernia diafragmática congénita (el diafragma tiene un orificio a través del cual sobresale el estómago hacia la cavidad torácica, esto provoca reflujo).
  4. Acalasia (incapacidad del esófago para mover el alimento hacia el estómago).
  5. Píloroespasmo (espasmo del píloro pero sin engrosamiento)
  6. Estenosis Duodenal (el duodeno tiene una porción estrechada y esto hace que la digestión sea muy lenta).
  7. Mala rotación intestinal (en un individuo normal el intestino se dispone de una forma muy bien definida, que es idéntica para todos los seres humanos. Sin embargo, durante la formación del intestino en el periodo fetal, éste no presenta inicialmente la posición normal. Para llegar a tal posición, el intestino debe moverse mediante un proceso de rotación. Cuando dicha rotación es defectuosa se habla de "malrotación intestinal" quedando un intestino mal colocado. La digestión se alenta o se obstruye).
  8. En los bebés, los síntomas de gastroenteritis (inflamación del intestino causada por una infección bacterial o viral) puede causar síntomas parecidos a los de una estenosis pilórica: vómito y deshidratación. Sin embargo, los bebés tienen diarrea con heces fecales no firmes y hasta líquidas. La diarrea no aparece en la estenosis pilórica.
Tratamiento
Todo bebé pequeño que vomita debe ser controlado de cerca por un cirujano pediatra, quien se preocupará de pesarle en días sucesivos y determinará el tratamiento específico tomando en cuenta lo siguiente:
  • La edad gestacional del bebé, su estado general de salud y los antecedentes médicos
  • La gravedad del trastorno
  • La tolerancia del bebé a determinados medicamentos, procedimientos o terapias
  • Las expectativas de los padres para la evolución del problema
  • Su opinión y preferencia
La estenosis pilórica debe repararse mediante una intervención quirúrgica llamada Pilorotomía. Cuando el diagnóstico de Estenosis Pilórica ha sido confirmado, el bebé debe ser admitido en el hospital y preparado para cirugía. Es posible que los médicos deban tratar primero la deshidratación y los desequilibrios de minerales del bebé. El agua y los minerales pueden reponerse mediante la administración de líquido por vía endovenosa (IV) pero se mantiene al bebé a dieta y se extrae el contenido del estómago por sonda.
Una vez que se estabiliza al bebé, se procede a la cirugía para ensanchar el píloro.
La cirugía que se realiza es definitiva y tremendamente efectiva permitiendo al bebé tolerar bien la toma de alimento al cabo de pocos días. La alimentación empezará lentamente, al principio se limitará la cantidad que se le da y luego, poco a poco, se irá aumentando.
Es común que el bebé presente vómito después de la operación esto se debe probablemente a la inflamación de la capa interior del estómago por la irritación causada por los vómitos, pero generalmente se resuelve en las primeras 24 a 48 horas.
La mayoría de los bebés pueden irse a su casa 1 ó 2 días después de la cirugía.

Diagrama de un estómago después de la cirugía reparadora. Observe como se ha hecho un corte en el músculo agrandando el píloro y quitando la obstrucción.
La estenosis pilórica no recurre después de la cirugía, si tu bebé continúa con los mismos síntomas semanas después de la operación, entonces es probable que exista otro problema médico como la inflamación del estómago (gastritis) o reflujo gastroesofágico o incluso puede ser una indicación de que la cirugía fue incompleta.

Recomendaciones  para después de una pilorotomía:

Comidas: El bebé puede regresar a sus horarios normales cuando sale del hospital. Tendrá que mantenerse sentado cuando menos 30 minutos después de que lo alimente. Esto sirve para prevenir que el contenido del estómago se regrese. El bebé puede eructar o escupir algo de su alimento. Esto es normal.

Cuidado de la herida: La herida (que es muy pequeña), debe mantenerse limpia y seca. Deja las curaciones sobre la herida y los primeros dos días se le da únicamente baño de esponja.

Actividad: No hay ninguna restricción respecto a esto. Sin embargo, es mejor levantar al bebé poniendo la mano bajo sus nalgas y sosteniendo su cabeza. No lo levantes de los brazos ya que esto pondría tensión en la herida y podría provocar dolor.

Dolor: Por lo general casi no hay dolor después de esta cirugía. Cuando se van a su casa pueden darle algún analgésico que haya sido recomendado por el médico.

Cuándo llamar al médico: Por favor, llamen de inmediato al médico si el bebé tiene alguno de estos síntomas:
  • Fiebre de más de 38º C
  • La herida se ve roja, el bebé se queja cuando lo toca, está inflamada y supura líquido o pus.
  • El bebé presenta otra vez vómito muy seguido.
Complicaciones
El bebé puede desnutrirse, deshidratarse y presentar vómitos de sangre.
Es posible encontrar que se ha formado una úlcera en el estómago.
Prevención
CONSEJO GENÉTICO: Como en la mayoría de los defectos congénitos no se conoce prevención alguna pero se recomienda a las parejas con antecedentes de malformaciones en su familia, que acudan a consulta con un genetista.
La asesoría genética y el diagnóstico prenatal brindan a los padres el conocimiento para tener la oportunidad de tomar decisiones inteligentes e informadas con respecto a un posible embarazo y su pronóstico
Usa nuestra sección de “directorio de Genetistas” para localizar a un profesional especializado en genética en tu área.

Pronósticos

Es muy poco probable que el problema se repita. Los bebés que fueron sometidos a una intervención quirúrgica no deberían presentar efectos a largo plazo a raíz de ella. Hay evidencias que sugieren que estos bebés pueden desarrollar úlcera en el estómago durante su vida adulta.

Probabilidad de que se repita

Si el padre tuvo Estenosis Pilórica, el hijo tendrá un 20% de probabilidad de presentarlo, mientras que una madre afectada tendrá menos riesgo de trasmitirlo a sus hijos. Este padecimiento se presenta más frecuentemente en personas de raza blanca y los bebés afectados generalmente tienen sangre tipo “O” ó “B”.
Preguntas Frecuentes
¿Quién es el cirujano pediatra?

Cuando tu bebé está enfermo,  quisieras brindarle la mejor atención médica, por lo que si tu bebé necesita de una operación, quieres que lo atienda un cirujano altamente calificado. Los cirujanos pediatras son especialistas en niños cuyas edades fluctúan entre recién nacidos y adolescentes. Un cirujano pediatra además del entrenamiento quirúrgico para realizar las operaciones, tiene también preparación en el cuidado y manejo de los niños, así como en los padecimientos comunes en estas edades. Quien ha terminado la carrera de medicina y desea dedicarse a la cirugía pediátrica, debe completar su preparación realizando cuando menos tres años de entrenamiento en cirugía pediátrica, rotaciones en neonatología y  pediatría.
El cirujano pediatra cooperará con el pediatra y el neonatólogo para determinar si la cirugía es el mejor tratamiento para tu bebé y cuándo debe hacerse.

¿Es seguro administrar anestesia general en niños pequeños?

La anestesia general administrada incluso a recién nacidos prematuros es segura cuando es administrada por anestesiólogos calificados.

fuente: info gen

 

Cómo Hablar con sus Hijos Sobre el Sexo y las Relaciones

Perez Pikulik Pediatría Neonatología


Cómo Hablar con sus Hijos Sobre el Sexo y las Relaciones
La mayoria de los padres de familia quieren platicar con sus hijos sobre el sexo y la sexualidad pero no están seguros de cómo deben comenzar. A continuación le presentamos algunas recomendaciones:
Examine sus propias convicciones

Varios estudios demuestran que aquellos niños que tienen la confianza de platicar con sus padres sobre el sexo - gracias a que sus mamás y sus papás hablan con ellos de forma abierta y los escuchan - tienden a participar con menor frecuencia en comportamientos de alto riesgo en comparación con aquellos que sienten que no pueden hablar con sus padres sobre ese tema. De modo que usted debe examinar sus propias convicciones sobre el sexo. Si usted no se siente cómodo con el tema, lea un libro (vea la sección de Recomendaciones de Lectura para los Padres) y comente sus convicciones con algún amigo cercano, con un pariente, con un médico o con un miembro del clero. Mientras más información obtenga sobre el tema, más confianza tendrá al platicar con sus hijos.
Si usted no puede vencer la incomodidad por completo, sea franco y coménteselo a sus hijos. Puede decirles, "No me siento muy cómodo al hablar sobre el sexo porque mis padres nunca platicaron conmigo sobre este tema. Pero yo quiero que nosotros platiquemos sobre cualquier tema - incluyendo el sexo - así que, por favor, si tienen alguna duda, pregúntenme. Y si yo no conozco la respuesta, les prometo que la investigaré."
Comience a una edad temprana

Enseñar a sus hijos sobre el sexo requiere de un flujo de información suave y continuo que debe comenzar con la mayor anticipación posible - por ejemplo, cuando usted le enseñe a sus hijos pequeños dónde está cada parte de su cuerpo, no olvide decirles "este es tu pene" o "esta es tu vagina." A medida que sus hijos crezcan, usted puede continuar su educación añadiendo gradualmente más información hasta que ellos dominen el tema.
Tome la iniciativa

Si su hijo todavía no le ha formulado alguna pregunta sobre el sexo, utilice cualquier oportunidad que tenga para tocar el tema. Por ejemplo, coméntele que la mamá de uno de sus compañeros de escuela está embarazada. Usted puede decirle, "¿Te fijaste que la barriguita de la mamá de David crece cada vez más? Lo que sucede es que ella va a tener un bebé y el bebé está dentro de su vientre. ¿Tú sabes cómo llegó ahí?" Luego permita que la conversación siga su curso.

Explique la verdad sobre "la cigüeña"

Aunque es cierto que nuestros hijos deben conocer las circunstancias biológicas relacionadas con el sexo, también deben comprender que las relaciones sexuales implican cariño, atención y responsabilidad. Al comentar los aspectos emocionales de una relación sexual, sus hijos contarán con la información necesaria para tomar decisiones en los años venideros y para resistir la presión de sus compañeros de escuela. Si su hijo es un pre-adolescente, usted debe incluir algún mensaje relacionado con las responsabilidades y las consecuencias de la actividad sexual. Por ejemplo, las conversaciones con niños de 11 y 12 años de edad deben incluir alguna plática sobre los embarazos no deseados y sobre los métodos anticonceptivos.
Un aspecto que los padres de familia suelen pasar por alto cuando platican con sus hijos sobre el sexo es el noviazgo. A diferencia de las películas, donde dos personas se conocen y luego terminan en la cama, en la vida real tenemos mucho tiempo para conocer a nuestras parejas - y también para tomarlos de las manos, para jugar boliche, para ir al cine y para platicar. Los niños deben saber que ésta es parte importante de toda relación cariñosa.
Proporcione información precisa y adecuada según la edad de sus hijos

Hable sobre el sexo según la edad y la etapa de desarrollo de sus hijos. Si su hijo de 8 años de edad le pregunta por qué los niños y las niñas cambian físicamente cuando crecen, usted puede responderle: "El cuerpo tiene unos productos químicos especiales llamados hormonas que le indican si debe convertirse en niño o en niña. Los niños tienen un pene y dos testículos, y cuando crecen, su tono de voz se vuelve más grave y les sale cabello en el cuerpo. Las niñas tienen una vulva y una vagina, y a medida que crecen, se les desarrollan los senos y sus caderas se vuelven más redondas."

Anticípese a la siguiente etapa de desarrollo

Los niños pueden asustarse y confundirse con los cambios repentinos que experimentan sus cuerpos cuando llegan a la pubertad. Para poner fin a sus inquietudes, hable con ellos no sólo sobre su etapa de desarrollo actual, sino sobre las siguientes etapas. Una niña de 8 años de edad tiene la madurez suficiente para aprender sobre la menstruación, del mismo modo que un niño de esa edad puede conocer los cambios que experimentará su cuerpo en el futuro.
Dé a conocer sus valores

Tenemos la responsabilidad de dar a conocer a nuestros hijos nuestros propios valores sobre el sexo. Aún si ellos no adoptan nuestros valores cuando crezcan, por lo menos tendrán conocimiento de ellos a medida que luchan por establecer su propio sistema de valores y comportamientos.

Hable con sus hijos del sexo opuesto

Algunos padres de familia se sienten incómodos al hablar sobre temas como el sexo cuando platican con hijos del sexo opuesto. Aunque es comprensible, no permita que esto se convierta en una excusa para eludir la conversación. Por ejemplo, si usted es madre o padre soltero de un hijo varón, consulte algún libro para saber cómo hablar con él o platique con su médico y pídale consejos sobre cómo comentar el tema con su hijo. También puede solicitar la ayuda de algún tío u otro amigo o pariente cercano del sexo masculino para comentar el tema con su hijo, siempre y cuando ya exista un buen vínculo de comunicación entre ellos. Si el grupo familiar se conforma del papá y la mamá, podría ser más fácil si el papá habla con el hijo y la mamá con la hija. Sin embargo, no tiene porqué ser siempre así. Si usted no tiene inconveniente en platicar con sus hijos y con sus hijas, entonces hágalo. Sólo asegúrese que las diferencias de género no hagan que el tema del sexo sea prohibido.
Relájese

No se preocupe si no conoce todas las respuestas a las preguntas de sus hijos. Lo que usted sabe es mucho menos importante que la manera en la que responde. Hágale saber a sus hijos que no hay temas de conversación prohibidos en su hogar.
Fuente
http://www.talkingwithkids.org/

VIDEO EXPLICATIVO, REALIZADO POR EXPERTA (clickear debajo)

 http://www.youtube.com/watch?v=P9VBrsS2hHc

domingo, 27 de noviembre de 2011

sindrome urémico helmolitico

Perez Pikulik Pediatría Neonatología

RECOMENDACIONES PARA PREVENIR EL SÍNDROME URÉMICO HEMOLÍTICO

El ministerio de Salud de la Nación, a través de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) recomienda a la población reforzar la higiene personal y la correcta elaboración de los alimentos como forma de evitar las infecciones producidas por la bacteria escherichia coli, causante –entre otras enfermedades– del  Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).

Cocinar la carne completamente, en especial la carne picada y los productos elaborados con ella de manera que no queden partes rosadas o rojas en su interior; lavarse las manos con agua y jabón antes y después de ir al baño, antes de manipular alimentos y después de tocar alimentos crudos; lavar bien las frutas y verduras y consumir agua segura son los principales recaudos que deben tomarse para disminuir los riesgos de contaminación con la bacteria.

Si tiene dudas sobre la calidad del agua, se recomienda hervirla o agregar dos gotas de lavandina por litro de agua, agitar y dejar reposar 30 minutos antes de ingerirla. Para más información:
http://aguasegura.msal.gov.ar/


También se aconseja consumir leche pasteurizada y utilizar distintos utensilios para la manipulación de los alimentos, de manera de evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos.
Las recomendaciones se enmarcan en el Plan de Contingencia y Prevención de las diarreas, elaborado por la cartera sanitaria en octubre último, a partir de la emergencia continental que generó la expansión de la pandemia de cólera en el hermano país de Haití.

Qué es el SUH
La Escherichia coli es una gran familia de bacterias, de las cuales la mayoría son inofensivas; algunos tipos de ellas pueden causar enfermedades, como la escherichia coli productora de toxina Shiga. Ésta puede causar una diarrea sanguinolenta que, usualmente, se cura sola, pero que puede complicarse y desarrollar insuficiencia renal aguda en niños (Síndrome Urémico Hemolítico o SUH) y trastornos de coagulación en adultos (Púrpura Trombocitopénica Trombótica o PTT).

La complicación de la enfermedad afecta particularmente a niños, ancianos y aquellos que, por padecer otras enfermedades, tienen su sistema inmunológico deprimido. En algunos casos, puede provocar la muerte.  

El SUH puede presentarse a través de síntomas como diarrea, dolores abdominales, vómitos y otros más severos como diarrea sanguinolenta y deficiencias renales. El período de incubación de la enfermedad es de 3 a 9 días.

Los alimentos que pueden estar contaminados con la bacteria son carne picada de vaca y aves sin cocción completa como las hamburguesas, salame, arrollados de carne, leche sin pasteurizar, productos lácteos elaborados a partir de leche sin pasteurizar, aguas contaminadas, lechuga, repollo y otros vegetales que se consumen crudos.


Contaminación de los alimentos
La E. Coli productor de toxina Shiga se encuentra frecuentemente en el intestino de animales bovinos sanos y otros animales de granja, y llega a la superficie de las carnes por contaminación con materia fecal durante el proceso de faena o su posterior manipulación. Las carnes picadas son uno de los productos de mayor riesgo, ya que durante el picado, la bacteria pasa de la superficie de la carne al interior del producto, donde es más difícil que alcance la temperatura necesaria para eliminarse durante la cocción.
Pero la bacteria no solamente puede encontrarse en las carnes sino también en el agua, la leche sin pasteurizar y las verduras, que pueden contaminarse por contacto con las heces de estos animales (por ejemplo: las verduras por riego con aguas servidas, la leche durante el ordeñe, etc.).

Más consejos
Para la manipulación de los alimentos
  • Al realizar las compras, comience por los productos envasados y deje para el final los perecederos como carnes, aves, pescados o productos lácteos.
  • Si compra carne picada, prefiera la que fue procesada en el momento y consúmala inmediatamente. Recuerde que este producto se alterará más rápidamente que una pieza de carne entera.
  • Controle las fechas de vencimiento de todos los productos. No compre alimentos sin fecha, marca o números de registro, ni aquellos cuyo envase se encuentre en malas condiciones –latas o tetrapack abollados o hinchados, o bolsas plásticas rotas–.
  • No compre alimentos preparados que se exhiban a temperatura ambiente.
  • No permita que le expendan el pan sin guantes o luego de haber manipulado dinero.
  • No compre huevos que tengan su cáscara rota o sucia.
  • Los productos como las carnes, aves y pescados deben guardarse en bolsas, separados de otros alimentos, para evitar que los jugos de los mismos puedan contaminarlos.
  • Si solicita el envío de mercadería a domicilio, asegúrese de que los productos perecederos permanezcan el menor tiempo posible a temperatura ambiente. 
  • No guarde los productos de limpieza en las mismas bolsas que los alimentos.
  • Si durante la compra desiste de llevar algún producto perecedero que ya había seleccionado, devuélvalo al correspondiente refrigerador, para evitar que se corte la cadena de frío.
En el hogar
  •  Al guardar la mercadería, coloque adelante los productos que venzan primero, a fin de consumirlos antes de que eso ocurra.
  • No mezcle alimentos crudos y cocidos. Guarde en heladera y tapados aquellos alimentos que no van a ser sometidos al calor antes de ser ingeridos. De esta forma, prevendrá posibles contaminaciones con otros productos.
  • Lave las verduras y las frutas antes de ubicarlas en la heladera. Proceda de la misma forma con los envases de bebida.
  • Al abrir una lata de conserva, transfiera todo el contenido a un envase de vidrio o de plástico. Nunca conserve el excedente en el envase original (lata).
  • Conserve los huevos en la heladera y en su envase original, separados de otros alimentos listos para ser consumidos.
  • Higienice y descongele su heladera y/o freezer periódicamente.

Durante la preparación
  • No vuelva a congelar un alimento que ya fue descongelado, pues ello favorece la contaminación con microorganismos y su posterior proliferación. Descongele el producto en la heladera y no a temperatura ambiente, ni lo aproxime a una fuente de calor o bajo el chorro de la canilla. Asegúrese de que, antes de cocinar el alimento, se haya completado su descongelación, sobre todo cuando se trata de piezas grandes.
  • Los preparados que contengan huevo crudo y las mezclas para preparar panqueques no deberán conservarse más de 24 horas.
  • No cocine verduras sin haberlas lavado previamente: la cocción puede destruir la contaminación microbiana presente pero no los contaminantes químicos (pesticidas, fertilizantes).
  • Si no posee agua de red controlada, hiérvala antes de usarla, pero no en forma prolongada. El calentamiento eliminará, por un lado, los microorganismos presentes, pero también concentrará algunas sales que podrían resultar dañinas para la salud.
  • Evite la contaminación cruzada, utilizando distintos utensilios para manipular los alimentos crudos y los cocidos.

Durante el almacenamiento
  • No utilice envases de alimentos o bebidas para guardar detergentes, limpiadores, insecticidas o solventes. Tampoco guarde alimentos en envases que hayan contenido otros productos.
  • No almacene alimentos junto a productos de limpieza.
  • No guarde los alimentos en bolsas de residuos.
  • No emplee cualquier envase cerámico para guardar alimentos, pues aquél podría contener cantidades excesivas de plomo.
  • Si no posee agua de red controlada, hiérvala antes de usarla, pero no en forma prolongada. El calentamiento eliminará, por un lado, los microorganismos presentes, pero también concentrará algunas sales que podrían resultar dañinas para la salud.
  • fuente: Ministerio de Salud de la Nación